16/05/2022
TUNIC no siempre se ha llamado TUNIC; originalmente el proyecto de Andrew Shouldice, autor principal del juego, se llamaba Secret Legend, un nombre quizás algo más genérico pero que conseguía encapsular la esencia de la propuesta: donde vemos un juego de acción en perspectiva isométrica hay, en realidad, una magnífica experiencia de exploración plagada de recovecos y atajos que juegan con nuestra percepción del escenario. A eso le sumamos un combate a priori simple, pero con buenas ideas que le dan profundidad, y un conjunto entendido como un gran rompecabezas y obtenemos como resultado el que sin duda se ha posicionado como uno de los grandes videojuegos del año.
Personalmente, y después de pasar 18 horas dedicadas al juego, y siendo un fan de Zelda, puedo decir que este juego me dejo con una gran satisfacción en medio de muchos juegos que solo brindan un momento de entretenimiento y muy poco reto, la mecánica de Dark souls le agrega un elemento que a los fans de Zelda nos es ajeno y es la necesidad de desarrollar resiliencia para logran un objetivo. Mi puntuación general es de 9/10.