04/07/2015
Es nuestra les dejamos a Jhon Romita Sr.
El sueño de su padre era abrir una panadería en la que John habría trabajado como repartidor. Por suerte para John, y para nosotros, su padre acabaría dedicándose a otros oficios. Su madre, que lo tuvo con apenas 17 años, era ama de casa y siempre le apoyó en su decisión de ser artista.
Sus inicios:
Fascinado desde muy pequeño con Terry y los Piratas de Milton Caniff o con el Capitán América de Jack Kirby, Romita demostró desde su infancia un talento natural para dibujar que se vería reforzado con las aportaciones de diversos amigos artistas y lo aprendido en la School of Industrial Art de Manhattan, centro educativo en la que los profesores eran a su vez experimentados profesionales de la ilustración y la publicidad. Al acabar el instituto se dedicó al dibujo comercial durante unos años hasta que, en 1949, comenzó a dibujar cómics en calidad de “negro” para Timely Comics, nombre primigenio de Marvel, donde conocería a Stan Lee.
Cuando en 1951 comenzó el servicio militar, John abandonó el cómic y pasó a dibujar pósters militares en una oficina ubicada sobre la oficina en la que trabajaba Virginia, su esposa y madre de sus dos hijos Víctor y John. No mucho después volvería a trabajar para Stan Lee en Atlas Cómics, realizando westerns e historias de amor, aunque también tendría el honor de dibujar al Capitán América de los años 50.
Al mismo tiempo, Romita empezó a dibujar también para DC, donde pasaría a trabajar de forma exclusiva en 1958 realizando una infinidad de historias de amor hasta que el género cayó en decadencia, por lo que a mediados de los años 60 se reincorporó a Marvel, siendo su primer trabajo de esta nueva etapa el entintado de la portada (Kirby) y el interior (Don Heck) de The Avengers 23 (1965). Posteriormente llevaría a cabo una corta, pero intensa, etapa en Daredevil. Sin embargo, no tardaría demasiado en llegar la obra que le consagraría.
Su etapa en The Amazing Spider-Man
Debido a la problemática situación entre Stan Lee y Steve Ditko, éste abandonaría Marvel y Lee no dudó en llamar a Romita para ofrecerle el dibujo de The Amazing Spider-Man, oferta que aceptaría, aunque su deseo en ese momento era permanecer en la serie de Daredevil. Aunque inicialmente no se sintió cómodo en la serie y trató de llevar a cabo un trabajo que seguía las directrices de Ditko, lo cierto es que, con el paso de los meses, dejó atrás sus propias dudas y acabaría dibujando algunos de los números más memorables de la historia del personaje. El Spiderman de John Romita será recordado como una etapa en la que se redefinió no sólo al personaje, sino, principalmente, a sus secundarios y a su galería de villanos.
Spiderman dejó de ser el héroe marginado y solitario gracias a una cuidada galería de personajes secundarios y se convirtió a partir de entonces en un icono de la cultura popular que ha perdurado hasta nuestros tiempos .En las páginas dibujadas por Romita se establecieron conceptos fundamentales en su mitología, como la identidad del Duende Verde, la aparición de Kingpin, la reaparición del Dr. Octopus, la relación con Robbie Robertson o la llegada de Mary Jane Watson a la vida de Peter Parker. Todo ello en medio de unas historias escritas por Stan Lee cargadas de épica que estaban a la par de las fantásticas páginas dibujadas por Romita, en las que destacaban el dinamismo, el realismo y la composición y que serían de gran influencia para autores posteriores del personaje.
Por otro lado, a lo largo de los años, Romita fue realizando labores de corrección a otros autores, convirtiéndose en una especie de director artístico en Marvel, puesto que, en realidad, ocupó Stan Lee hasta 1972, cuando “The Man” se convirtió en editor y presidente de la compañía y Romita le sucedió en el puesto casi de forma natural. Se mantuvo en este puesto durante muchos años, ayudando a crear personajes como Lobezno o Punisher y buscando nuevos artistas. Entre 1977 y 1981 compaginó esta labor con la de dibujar las tiras de prensa diaria de Spiderman. Cabe destacar que Marvel se convirtió casi en una empresa familiar para él, ya que no sólo su hijo John se acabaría convirtiendo en uno de los dibujantes más reconocibles y fieles de la editorial, sino que también Virgina Romita, su esposa, trabajaría durante muchos años en uno de los departamentos de Marvel. Incluso su hijo Victor trató de escribir guiones para Marvel en cierta ocasión.
Se retiró en 1995, pero ha vuelto a dibujar de forma puntual para Marvel, sobre todo historias para Spiderman y portadas alternativas.