Libreria Parroquial

Libreria Parroquial Contact information, map and directions, contact form, opening hours, services, ratings, photos, videos and announcements from Libreria Parroquial, Book shop, 930 W Jefferson Boulevard, Dallas, TX.

04/19/2026

Evangelio según San Lucas 24,13-35.

Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén.
En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido.
Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos.
Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran.
El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste,
y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!".
"¿Qué cosa?", les preguntó. Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo,
y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas.
Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro
y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo.
Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron".
Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!
¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?"
Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.
Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante.
Pero ellos le insistieron: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba". El entró y se quedó con ellos.
Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio.
Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista.
Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?".
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos,
y estos les dijeron: "Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!".
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Católicos con acción |

04/15/2026

Saint José Sánchez del Río, patron of persecuted Christians, intercede for all those suffering persecution around the world.
Amen.

04/04/2026

No fue el dolor lo más grande de la cruz…
fue el perdón.

Mientras lo golpeaban, lo escupían
y lo clavaban sin piedad,
Jesús no respondió con odio…
respondió con misericordia.

“Padre, perdónalos…”

No porque lo merecieran,
sino porque su amor es más grande que cualquier pecado.

Y lo más fuerte es esto:
esas palabras no eran solo para ellos…

eran para ti.
eran para mí.

Porque también nosotros,
con nuestras decisiones,
con nuestros pecados,
con nuestras indiferencias…

seguimos clavándolo.

Y aun así…
Él sigue diciendo:

“Te perdono.”

Hoy no solo contemples la cruz…
déjate alcanzar por ese perdón.

04/04/2026

Madre María,
tú que abrazaste la Vida en tus brazos…
y también abrazaste la muerte sin soltar el amor,

enséñame a amar como tú.

Enséñame a no huir cuando duele,
a no rendirme cuando pesa,
a no abandonar cuando todo en mí quiere escapar.

Tú viste a tu Hijo crecer,
lo cuidaste, lo protegiste…
y aun así tuviste la valentía de entregarlo
cuando el mundo lo rechazó.

Madre,
¿cómo se ama así… sin romperse?
¿cómo se permanece… cuando el corazón se desgarra?

Enséñame a confiar en Dios
cuando no entiendo sus tiempos,
cuando sus caminos duelen,
cuando su voluntad me atraviesa el alma.

Dame un corazón como el tuyo:
fuerte en el silencio,
fiel en la oscuridad,
y capaz de quedarse… incluso al pie de la cruz.

Que no busque amar solo cuando es fácil,
sino también cuando implica sacrificio,
cuando implica entrega,
cuando implica perder.

Y si algún día me toca vivir mi propia cruz,
no permitas que suelte el amor,
no permitas que me aleje de Dios,
no permitas que mi fe se quiebre.

Madre,
abrázame en mis dolores,
sostén mis heridas,
y llévame de tu mano…

hasta aprender a amar
como tú amaste a Jesús.

Amén.

De los Doce Apóstoles, San Juan fue el único que murió en paz, de edad avanzada (alrededor del año 100 d.C.). Los demás ...
04/02/2026

De los Doce Apóstoles, San Juan fue el único que murió en paz, de edad avanzada (alrededor del año 100 d.C.). Los demás entregaron su vida en el martirio.

Sin embargo, su camino no fue fácil: soportó el exilio en Patmos, persecución e incluso sobrevivió a intentos contra su vida (la tradición habla de aceite hirviendo, del cual salió ileso).

Entonces, ¿por qué su misión fue diferente?

La tradición católica señala un momento poderoso: al pie de la Cruz.

Mientras los demás huyeron por miedo, Juan permaneció. Se mantuvo fiel junto a Jesucristo, junto con María, compartiendo el sufrimiento del Calvario con un amor inquebrantable (Juan 19:25–27).

Y allí, en sus últimos momentos, Jesús le dio a Juan un don extraordinario:

«Mujer, he ahí a tu hijo… He ahí a tu madre».

Desde esa hora, Juan recibió a María en su casa, cuidándola con amor filial hasta su Asunción.

Muchos Padres de la Iglesia y la tradición sagrada ven en esto un profundo misterio: por su fidelidad en el Calvario y su amor a Nuestra Señora, a Juan se le confió una misión terrenal más larga: guiar a la Iglesia primitiva, escribir su Evangelio, sus Epístolas y el Apocalipsis, y dar testimonio a través de toda una vida de perseverancia fiel.

La suya no fue un martirio de sangre, sino un «martirio blanco»: una vida entregada en amor, perseverancia y verdad.

San Juan nos recuerda: Permanece cerca de la Cruz. Mantente cerca de María. Y Dios te dará la gracia que necesitas para perseverar.

¡San Juan, el discípulo amado, ruega por nosotros! 🙏❤️

Of the Twelve Apostles, St. John alone died peacefully of old age (around AD 100). The others gave their lives in martyrdom.

Yet his path was not easy—he endured exile on Patmos, persecution, and even survived attempts on his life (tradition speaks of boiling oil, from which he emerged unharmed).

So why was his mission different?

Catholic tradition points to one powerful moment: the foot of the Cross.

While the others fled in fear, John remained. He stood faithfully beside Jesus Christ, together with Mary, sharing in the suffering of Calvary with unwavering love (John 19:25–27).

And there, in His final moments, Jesus gave John an extraordinary gift:

"Woman, behold your son… Behold your mother."

From that hour, John took Mary into his home—caring for her with filial love until her Assumption.

Many Church Fathers and sacred tradition see in this a profound mystery: because of his fidelity at Calvary and his love for Our Lady, John was entrusted with a longer earthly mission—to guide the early Church, to write his Gospel, Epistles, and Revelation, and to bear witness through a lifetime of faithful endurance.

His was not a martyrdom of blood, but a “white martyrdom”—a life poured out in love, perseverance, and truth.

St. John reminds us: Remain close to the Cross. Stay near to Mary. And God will give the grace you need to endure.

St. John the Beloved, pray for us! 🙏❤️

04/01/2026

A veces pensamos que la fe es solo alegría…
pero María nos enseña que también es permanecer en medio del dolor.

Ella dijo “sí” sin saber todo lo que vendría.
Un “sí” lleno de amor… pero también de entrega, de incertidumbre… y de cruz.

Su corazón fue atravesado,
no una vez… sino muchas.
Y aun así, no dejó de creer.

Porque María no solo nos enseña a amar a Dios en los momentos bonitos…
nos enseña a seguir creyendo cuando todo duele.

Y tal vez hoy tú estás ahí…
con un corazón herido, confundido o cansado.

Pero recuerda esto:
Dios también está escribiendo tu historia…
y el dolor no es el final.

Así como en María…
también en ti puede nacer una esperanza que no muere.

Tenemos los cirios pascualesDe chicos a grandesEstamos abiertos de 10 a 6 de Lune a Sábado El Viernes Santo cerramos tem...
03/31/2026

Tenemos los cirios pascuales
De chicos a grandes
Estamos abiertos de 10 a 6 de Lune a Sábado
El Viernes Santo cerramos temprano.

03/25/2026

Permíteme, Madre… Permíteme acercarme a tu dolor sin hacer ruido… con el corazón en las manos porque vengo con amor… y con lágrimas.

Quiero quedarme contigo, Madre.
Cuando el mundo grite “crucifícalo”…
yo quiero guardar silencio contigo.
Cuando todo parezca perderse…
yo quiero seguir creyendo contigo.

Déjame tomar tu mano cuando veas a Jesús cargar la cruz.
Déjame llorar contigo cuando el dolor se vuelva insoportable.
Déjame permanecer… aunque mi corazón no entienda.

Porque te amo y no quiero amarte solo en lo dulce… quiero amarte en el dolor que te atraviesa el alma.

Y si en algún momento me falta el valor… si quiero huir o si el miedo me vence: abrázame tú a mí.

No me dejes soltar tu mano, Madre., no en estos días, no en la cruz, no en tu dolor.

Permíteme… quedarme contigo.💜

03/21/2026
12/16/2025

Address

930 W Jefferson Boulevard
Dallas, TX
75208

Opening Hours

Monday 10am - 6pm
Tuesday 10am - 6pm
Wednesday 10am - 6pm
Thursday 10am - 6pm
Friday 10am - 6pm
Saturday 10am - 5pm

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Libreria Parroquial posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The Business

Send a message to Libreria Parroquial:

Share

Category