07/05/2013
¿TE HAS PREGUNTADO QUE SIGNIFICA: "...PORQUE TODO SERA SALADO CON FUEGO? Marcos 9:38-41
PORQUE TODO SERA SALADO CON FUEGO
Por: Dr. Moisés Chávez
Son harto hilarantes los proverbios de Chespirito, su recurso no tan exitoso a la sabiduría popular para darse aires: “A caballo regalado, cuchillo de palo”, o “a mujer barbuda, no se le mira los dientes.” O algo así.
Evidentemente tiene los chicotes cruzados y sus proverbios constituyen una mezcolanza de refranes: “A caballo regalado no se le mira los dientes”; “en casa de herrero, cuchillo de palo”; y “a mujer barbuda de lejos se le saluda”.
—¿Qué más se puede esperar de él? Pero, ¿qué le pasó al genio de la literatura sapiencial,
nada más ni nada menos que a Jesús de Nazaret? ¿Qué pasa en Marcos 9:49, texto controversial que deja culecos a sabios y entendidos?
—¿No habría sido a algún copista al que se le cruzaron los chicotes y oscureció el sentido original del texto?
—Lo sospeché desde un principio.
—¿Será posible decodificarlo y recuperar su sentido original?
—El Boliche Mosca dice: “Eso mismo me he propuesto hacer. ¡Síganme los buenos!”
* * *
—Pero, ¿quién diablos es el Boliche Mosca? ¿No será otro mentecato como el Chapulín Colorado?
—Para tu información, Moisés Huanca, más conocido en la farándula de la California Biblical University of Peru como el Boliche Mosca, viene trabajando en su aposento de El Alto en su Tesis de Grado con el título de “Hermenéutica y Decodificación”. Y para ilustrar su cau-cau ha logrado decodificar Marcos 9:49 que dice: “Porque todo será salado con fuego.”
—¡De veras, parece que estaría hablando el Chapulín!
—El sospechó desde un principio que en este texto hay dos aforismos de Jesús combinados en uno solo, al estilo de Chespirito:
“Porque todo pacto será confirmado por fuego”.
“Porque todo sacrificio será salado con sal.”
Tras reiteradas visitas a Buenos Aires, donde ha departido con sabios de la talla de Jaime Barilko, se ha especializado en el midrash y ha logrado detectar un vacío metodológico en la exégesis bíblica, que llena con lo que llama “decodificación”. “Se trata”, dice, “de algo que va más allá del método histórico-gramatical e involucra entre otras cosas, las conclusiones de la comparación de manuscritos con la metodología de la Crítica Textual.”
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El fuego es la manifestación visible de la presencia divina que confirma los pactos: El Pacto de Abraham, que da origen al pueblo de Israel; el Pacto del Sinaí, que da origen a las Sagradas Escrituras; y el Nuevo Pacto, que da origen a la Iglesia.
Del primero dice Génesis 15:16-21: “Aquel día el Señor hizo un pacto con Abraham diciendo: ‘A tus descendientes daré esta tierra. . .’ ” Y el versículo 17 dice: “Y sucedió una vez que el sol se puso y hubo oscuridad, que he aquí apareció un horno humeante, y una antorcha de fuego pasó por en medio de los animales divididos.”
Del segundo Exodo 19:18 dice: “Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en medio de fuego. El humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera.”
Y del Nuevo Pacto dice Hechos 2:3-4: “Aparecieron repartidas entre ellos lenguas como de fuego y se asentaron sobre cada uno de ellos. Y todos fueron llenos del Espíritu Santo.” Así fue confirmado el pacto realizado cincuenta días antes con el sacrificio del Cordero de Dios, como ocurrió en Sinaí cincuenta días después del sacrificio del cordero pascual.
Los tres pactos fueron confirmados en la fecha de Pentecostés.
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La comparación de los manuscritos con la metodología de la Crítica Textual revela que las palabras del Señor habrían sido: “Porque todo pacto será confirmado por fuego y todo sacrificio será salado con sal.” Pero el Códice Sinaítico (), descubierto por Tischendorf en el monasterio de Santa Caterina en Sinaí, tiene el texto ya codificado en el siglo 4: “Porque todo será salado con fuego.”
Le secunda otro manuscrito griego del siglo 4: El Códice Vaticano (B), conservado en el Vaticano.y la RVA sigue a ambos, pero cuelga una nota de la palabra “fuego”, que dice: “Algunos manuscritos antiguos incluyen y todo sacrificio será salado con sal.”
El Códice Bezae Cantabrigiensis (D), que data del siglo 5 y se encuentra en Cambridge, omite “porque todo será salado con fuego” y tiene: “Porque todo sacrificio será salado con sal.” Es probable que no se trate de una simple corrección, sino que rescata lo que pudo haber estado en un documento anterior a los códices del siglo 4, cuando el sentido del texto aún no se había codificado.
—Pero, ¿por qué los llamas “códices”? ¿Tienen algo que ver con la decodificación?
—Antes que hubieran códices, que tienen páginas cosidas en el lomo, como los libros, pero de pergamino, existían los rollos.
—¡Qué rollo, Trambollo! ¿Y la Pesh*ta?
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—Al texto de los códices griegos Sinaítico y Vaticano la Pesh*ta añade: “Y todo sacrificio será salado con sal”. Aquí está escondida la clave para su decodificación.
—¿Acaso no dijiste que eso mismo tiene el Códice Bezae Cantabrigiensis?
—Sí, pero ese códice es griego y no tiene la palabra clave. La Pesh*ta, sí: La palabra aramea devéjta, que se traduce “sacrificio” y tiene la misma raíz semítica de la palabra hebrea zévaj. De esta manera la Pesh*ta refleja las instrucciones del texto hebreo de Levítico, un manual muy exacto para los sacerdotes levitas. Allí los términos son técnicos: Qorbán, minjáh, terumáh, zévaj. No como en español, en que estos términos son traducidos por una sola palabra: “Sacrificio”.
—¡Lo que nos ocasiona un gran sacrificio de confusión!
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La palabra devéjta revela que se trata de un “sacrificio de paz” (hebreo: zévaj shlamim), que es el sacrificio de un animal con doble propósito: Como una ofrenda a Dios y como banquete de honor para los que ofrecen el sacrificio, a diferencia de los holocaustos u ofrenda del todo quemada. Está relacionado con votos y celebraciones especiales, como la celebración de un pacto.
—¿El zévaj shlamim era sazonado con sal.?
—¡Claro, porque la carne había de ser consumida por los comensales como pacto de sal!
—¿Y los otros tipos de sacrificios también eran sazonados con sal?
—Según Levítico 2:13 y Números 18:19, también eran sazonadas con sal la minjáh u ofrenda vegetal y la terumáh u ofrenda alzada, de las que también participaban los oferentes. De los demás tipos de sacrificio levítico no se especifica nada con relación a la sal.
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La historia de 2 Crónicas 13:5 ilustra el “pacto de sal”: “¿No sabéis vosotros que el Señor Dios de Israel dio a David el reinado sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos, mediante un pacto de sal?”
—¿A qué ocasión se refiere?
—A la unción de David como rey, en lugar del locumbeta ése, de Saúl, el ex-ungido de Jehovah. En 1 Samuel 16:3 se le instruye a Samuel para decir, si acaso Saúl se llegase a enterar: “He venido para ofrecer un sacrificio al Señor.”
—¿Se refiere a un sacrificio de paz?
—En todo el capítulo la palabra es zévaj o “sacrificio de paz”. Se trata de un banquete en que participaron Dios y la gente de Belén, y la carne de la vaquilla ofrecida en sacrificio fue sazonada con sal, lo que dio al acontecimiento el carácter de celebración.
* * *
—Pero, ¿qué significan las palabras de Jesús?
—El contexto inmediato se encuentra en Marcos 9:38-41, que es una interrupción en el discurso de Jesús que abarca los versículos 33-49. Jesús estaba hablando acerca de la noble actitud de recibir en su nombre a un niño, o a alguien considerado insignificante, pero de gran estima para él (9:36, 37). Entonces Juanito le interrumpe diciendo:
—Maestro, vimos a alguien que echaba fuera demonios en tu nombre, y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
Pero Jesús dijo:
—No se lo prohibáis, porque nadie que haga milagros en mi nombre podrá después hablar mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
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La escenota se parece al caso de Eldad y Medad referido en Números 11:24:29:
Entonces Moisés salió y dijo al pueblo las palabras del Señor.
Reunió a setenta hombres de los ancianos del pueblo y los hizo estar de pie alrededor del tabernáculo. Entonces el Señor descendió en la nube y le habló. Tomó del Espíritu que estaba sobre el y lo puso sobre los setenta ancianos. Y sucedió que cuando el Espíritu posó sobre ellos, profetizaron; pero no continuaron haciéndolo.
Pero en el campamento habían quedado dos hombres: Uno de ellos se llamaba Eldad, y el otro Medad. Sobre ellos también se posó el Espíritu. Ellos estaban entre los que habían sido inscritos pero que no habían ido al tabernáculo, y comenzaron a profetizar en el campamento. Entonces un joven corrió e informó a Moisés diciendo:
—¡Eldad y Medad profetizan en el campamento!
Luego intervino Josué hijo de Nun, quien era ayudante de Moisés desde su juventud, y dijo:
—¡Señor mío, Moisés, impídeselo!
Moisés le respondió:
—¿Tienes tú celos por mí? ¡Ojalá que todos fuesen profetas en el pueblo del Señor, y que el Señor pusiese su Espíritu sobre ellos!
* * *
—¡Ay, impídeselo! ¡Impídeselo, que me desesperan!
—En los dos últimos versículos Jesús vuelve a la carga mediante los dos aforismos que hemos comentado. Quiso darles, diplomáticamente hablando, una nalgadita a este grupito de fundamentalistas, porque, modestia aparte. . . ¡se lo tenían bien merecido!
—Pero, ¿qué significan sus aforismos, concretamente?
—Ellos le entendieron. Pero por sí las moscas, Jesús también se los explicó, como solía hacer con sus mejores discípulos.
—¡Los que diezman!
—No, Calongo; los preguntones, como vos.
* * *
Como Marcos no incluye la explicación, nosotros tenemos que descubrirla. Jesús tenía en mente el Nuevo Pacto que hace que las personas sean investidas con poder por el fuego de Dios. Sobre esta base, llegamos a dos conclusiones:
El primer aforismo se refiere a aquellos apóstoles a quienes Juan les prohibió echar fuera demonios en el nombre de Jesús. Evidentemente, sobre ellos se había derramado el fuego de Dios, y lo que hacían lo hacían bien, porque los demonios realmente se largaban.
El segundo aforismo alude a Juan y a sus amigos de pichanga, que evidentemente andaban escasos o faltos de sal. Sus relaciones apostólicas debían ser festivas, alegres, bien sazonadas. Por eso Jesús dijo: “Vosotros sois la sal de la tierra.” O su expresión paralela y complementaria: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mateo 5:13, 14).
—Pero ellos eran unos desabridos. . .
—Eran mala onda. . .
—Eran perros daña-fiesta.
—O perros de hortelano, que no comen ni dejan comer. A los que sí tienen gracia los desgracian. A los que sí tienen éxito, no les dan cobertura. Y a los que no son de su secta los descalifican, o lo que es peor, los señalan como “no salvos” y herederos del in****no. De este modo niegan lo que el Espíritu Santo hace, que no dista mucho de decir que quien lo hace es Belzebú.
—¡Eso es el pecado contra el Espíritu Santo! Esos cuates sí que estaban en problemas. . . Su sal se les había vuelto insípida. Eran como esas vírgenes insensatas, que no se proveyeron de aceite Johnson’s.
—Estás en lo cierto, Calongo. Pero esta vez Jesús no les dijo, como en Mateo 5:13, que serían arrojados afuera para ser pisoteados por la gente que pasa por la Avenida Brasil. Más bien, en el más pulcro estilo del Apóstol Jaime Arizpe Valencia, les exhorta: “Tened sal en vosotros y vivid en paz los unos con los otros” (Marcos 9:50).
—¡Guau!
* * *
—Viene a mi mente Apocalipsis 3:20: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.”
—¡Se trata de una celebración pactual! Abrirle la puerta a quien es tu Señor pero ha sido sacado de tu vida, sin duda merece ser celebrado, ¡y qué mejor que con un pacto de sal!
—¡Como los agasajos que nos damos a diario en el Chifa de la CBUP!
—¡Qué tal experiencia religiosa! ¿Di? A propósito, ¿sabías que tanto en el cielo como en el in****no la comida es china y es ley comer con palitos?
—¿Y en qué se diferencia el cielo del in****no?
—En que en el in****no los palitos son de un metro.
—¡Cosa grave es que te falte la sal, Chico! ¡Imagínate que en el chifa no te den siyau!
—Esta reflexión trae a mi mente una vieja cantilena shilica con que los chicos malos provocan a su prójimo que tiene la desventura de ser virolo:
¡Tuerto virolo!
¡Güevo sin sal!
¡Mírame de frente!
¡Te pago tu rial!