Lo que pienso de

Lo que pienso de Lee desde acá todos los mejores posts de LO QUE PIENSO DE de Chiara Roggero ¿De qué se trata esta página?

Principalmente de todo lo que pasa por la cabeza de Chiara Roggero, que vuelva en sus posts y ahora en su primer libro LO QUE PIENSO DE, publicado por Penguin Random House. El libro se puede conseguir en todas las librerías de Lima, menos en Crisol y a partir del 15 de diciembre en supermercados Wong. El libro cuesta S/.49 y es un perfecto libro para aquellos a quienes les cuesta leer, porque son textos cortos, con mucho humor y sin pretensiones literarias.

Lo presente en noviembre. En un evento chiquito, muy lindo!Hoy tengo la oportunidad de presentarlo de nuevo, mi libro LO...
28/07/2017

Lo presente en noviembre. En un evento chiquito, muy lindo!

Hoy tengo la oportunidad de presentarlo de nuevo, mi libro LO QUE PIENSO DE, esta vez en la feria del libro. Me acompañara la talentosa Denise Arregui y el inigualable Jeronimo Pimentel. Se promete chacota.

Sera una presentación distendida, en donde contare un poco de la aventura en hacer un libro en donde digo lo que pienso en un país que acostumbra a guardar siempre las formas. A esas formas yo las garabateo.

Los espero a todos los que quieran acompañarnos en la feria del libro este jueves 3 de agosto a las 8 pm en la Sala Ciro Alegria.

Una linda entrevista para la revista J sobre el libro de Chiara Roggero "Lo que pienso de".Encuentra "Lo que pienso de" ...
13/02/2017

Una linda entrevista para la revista J sobre el libro de Chiara Roggero "Lo que pienso de".
Encuentra "Lo que pienso de" en todas las librerías y en supermercados Wong y en Amazon!

01/02/2017

Chiara Roggero es publicista de formación. Incursionó en dramaturgia con ‘Huracán’ y hoy se aventura al mundo de las letras con ‘Lo que pienso de...’.

Bonito.
09/01/2017

Bonito.

📖 Empezamos la semana leyendo Lo que pienso de de Chiara Roggero, ¿y ustedes?

03/01/2017

Tengo una caja llena de fotos viejas que estuve revisando por la noche.
De todas las fotos que encontré, me provocó escribir sobre una en particular.
Siempre me gustó esta foto.

No sé bien en qué año fue tomada, supongo que a mediados de los noventa. En la foto aparecemos los que entonces, formábamos una pequeña pandilla de amigos adolescentes. Durante el invierno nos juntábamos en algún parque o alguna casa con padres sumamente dadivosos o despistados; y en el verano, en las playas de Asia, cuando a p***s existía una sola discoteca construida a base de bambú, el emblemático Chifa Gigí y cuando los previos (que entonces no se llamaban así) se hacían en unas chinganas, a las que se llegaban cruzando a pie la carretera Panamericana (súper seguro, felizmente).

A la foto le faltan muchos integrantes, sobre todo chicas. En realidad esa foto era solo una muestra del grupete que formábamos. Debíamos ser treinta adolescentes (a veces más) que, echados en un gran círculo sobre la arena, empezaban a descubrir, quizás uno de los placeres más grandes de la vida: el de pertenecer a algo, o mejor aún, el de sentirse parte de algo.

Tengo recuerdos vagos de esa época. En realidad tengo vagos recuerdos sobre mi vida en general. Pero hoy, mirando esa foto con atención y sin detenerme en nadie en particular si no más bien en aquella banda de chiquillos belicosos, divertidos y un poco tontos, pude recordar un simple acto que quizás parezca pequeño, pero que hoy, abordada por la nostalgia, encuentro de tamaño gigante.

Me acordé de aquella última metida al mar, cuando ya el sol había caído y uno seguía con el cuerpo sucio por haberse echado con el cuerpo mojado sobre la arena seca. El ritual de meterse en tribu al mar, en patota, como si fuéramos paracaidistas saltando de un avión; había olvidado lo genial que era eso. Uno detrás del otro, como si al hacerlo nos liberáramos de algo. Los chicos se lanzaban sobre la espuma de las olas con la vehemencia que tiene un hombrecito de esa edad, con la urgencia de demostrar su hombría, su salvajismo; y las chicas en cambio, nos sumergíamos debajo del agua con un mayor cuidado, con una se*******ad de la seguramente ignorábamos o empezábamos a descubrir. Y entonces los juegos en el mar, las salpicadas, la arena mojada volando por los aires, los abrazos improvisados, disfrazados de llaves para hundirnos juntos bajo el agua. Y todo esto, cobijado por los colores de un sol ya ausente sobre el mar.
Suena cursi ¿no? No lo era, juro que no lo era. De hecho creo que fueron ellos unos de los episodios más refrescantes que de mi vida.

Ya con el cielo oscuro, la pandilla (mojada y sin cobijo) se dispersaba, como si fuéramos hojas en un día de otoño. Nadie se despedía de nadie, era una obviedad que nos volveríamos a encontrar más tarde, o al día siguiente. Sin Facebook, sin Whatsapp, las coordinaciones eran tácitas. La convicción de que aquello que estábamos viviendo estaba demasiado bueno, era suficiente para volvernos a ver. Y así funcionaba y así nos volvíamos a ver.

02/01/2017

Lo que pienso del año nuevo

Todos los años nos atropella diciembre con su tráfico navideño y la urgencia de cerrar asuntos. El reloj nos apunta con su apremio. Me siento atormentada por la altanería de un año nuevo que se acerca con su inminente imposición de promesas. Este año alcanzo las curvas de una modelo; me vuelvo una lectora empedernida; aprenderé portugués, escribiré un Best Seller. ¡Maldito primero de enero! ¿Quién te hizo tan exigente, goloso y tirano? Nadie puede convertirse en una estrella de rock de la noche a la mañana y mucho menos con resaca.

De todas formas, y como todos los años, lo intentaré. Porque el primero de enero, el perro siempre vuelve arrepentido.

Todos los años la misma cornisa. Un pie en el pasado y otro en lo desconocido. A mí la obligación de celebrar algo, siempre me ha incomodado. ¿Además qué es lo que verdaderamente celebramos ? ¿Un año más o un año menos? Estamos más lejos del día en que nacimos, pero también más cerca del día en que moriremos. Quizás la idea de la muerte acercándose de a poquitos, nos empuja a replantearnos nuestra vida y a tomar el comienzo de un nuevo año, como un nuevo punto de partida. Nos cuesta aceptarnos. Y por eso, sobran los ilusos, que caemos año a año, en la tentación de creer que esta vez sí haremos algo relevante en este mundo; sí seremos por fin alguien importante. Como si lo trascendental en esta vida fuera convertirse en alguien importante.

Expectantes, miramos el reloj ajeno, avanzar hacia las doce. El diez se derrite hasta bautizarse en cero, y entre gritos y abrazos, se proclama la liberación de algo que acabó y algo que comienza. La tóxica presencia del amarillo en sombreros, matracas y pitos distrae cualquier tipo de reflexión. Todo se vuelve más frívolo y en esa tónica es más fácil olvidar. Lentejas para el dinero, uvas para la suerte, maletas para los viajes. Burbujas disparadas, botellas de cerveza, silencios reemplazados por un televisor; fuegos reventando el cielo y un brote de nostalgia anunciando una partida. ¿A dónde se va ese año? ¿Se confundirá con otros y perderá su forma? ¿lo olvidaré? Creo que ya lo hice, estoy tan ansiosa por la llegada de lo nuevo, que olvidé los modales y me fui sin despedir.

Así de lúdica es la vida, que pretende borrar el tiempo con una cuenta regresiva y transformarnos a todos en perfectas Cenicientas solo porque un reloj marca las doce. Dejar el cigarro, el control remoto, las golosinas, la envidia, el bendito celular en plena comida. Una pequeña gran farsa de conjuros y promesas. El folklore en su máximo esplendor. ¿Quién puede juzgar a unos cuantos millones de personas tratando de alcanzar su mejor versión el primer día del año? Si el escándalo no está en ese acto, si no en el descaro con el que el dos de enero, volvemos a ser los mismos panzones de siempre; porque total, el cambio lo hago, el año que viene.

* Si quieres leer más artículos de LO QUE PIENSO DE puedes comprar el libro en todas las librerías y en Wong.


Chiara nos cuenta un poco más de LO QUE PIENSO DE en la revista Caras. Recuerden que pueden encontrarlo en todas las lib...
27/12/2016

Chiara nos cuenta un poco más de LO QUE PIENSO DE en la revista Caras.

Recuerden que pueden encontrarlo en todas las librerías y en Wong.

Estos son todos los lugares donde pueden conseguir el libro LO QUE PIENSO DE y en todas las librerías Crisol. En Wong ta...
19/12/2016

Estos son todos los lugares donde pueden conseguir el libro LO QUE PIENSO DE y en todas las librerías Crisol.

En Wong también... pero para suerte de la autora y mala suerte de los lectores, en algunos locales se han agotado y hay que esperar a su reposición.

S/.49 para un regalo de navidad entretenido!
Elige la portada que más te guste porque el contenido no cambia!

07/12/2016

Lo que pienso de Becerril

¿Cuántas beces Becerril bas a seguir con tus boludeces?
¿Cuántas beces más bas a salir con tu boquita de bombón a becerrear belicoso?
¿Cuántas beces se ba a escribir en teclados anónimos, “Imbecerril” en bez de Becerril? ¿No tienes becerritos de los que tienes belar? La berguenza… ¿la perdiste en un bazar?
¿No hay bez alguna en la que tu berborragia te atragante como un aticucho bien dotado? ¿No bebes de las aguas del remordimiento? ¿Qué bebes antes de balbucear? ¿Bodka barato? ¿brebajes bencidos? ¿bencina benenosa?
¿No posees algún buen amigo que te bendiga con una bofetada o un balde de agua bien fría para que abras los ojos y no la boca?
¿No había una bersión tuya que fuese “buena, bonita y barata”?
Porque ni bueno ni bonito eres y más que barato eres carísimo.
Imbebile es la idea que de que de nuestros impuestos se desprenda tu barroco sueldo de congresista bobalicón! Bendice a Belcebú con el seguramente blindaste con una firma el trato de entregarle tu alma, a cambio de ubicarte entre el grupo de bestias que sin ningún bien mental representa a la población bien sentado en su butaca. Me preguntó que estará haciendo Betsebú con tu alma barata. ¿Limpiando algún water?
¿No crees que llegó el momento de decirle “basta” a todas tus babosadas, Becerril?
Busca ayuda, un profesor, una maestro, un cirujano que te absorba de tu esencia badulaque, bacteriana, borrica. Bacán sería que te busques otro bicio como el bajo, el baile o la barnicería y dejes de manchar con tu bajeza, lo embarrado que ya está el congreso, que alberga en su mayoría, especímenes bergonzosas, bendito sea Dios!
Pobres mis amigos Fujimoristas de tenerte entre sus filas, eres como ese tío borracho o esa sobrina libertina, que nadie quiere aceptar pero que de alguna u otra manera siempre termina comiendo pavo en tu mesa de nabidad.
Basta Becerril. Cierra de una buena bez ese buzón que no solo huele a basura si no que marea a los peruanos que aún pensamos (ilusos quizás) que este país puede estar mejor y alcanzar una mejor Versión, con V de Valor y no de Bruto ni mucho menos de Becerril.

Chiara Roggero visitó el programa Estamos en la Calle para hablar de su libro LO QUE PIENSO DE y hasta se animó a cantar...
02/12/2016

Chiara Roggero visitó el programa Estamos en la Calle para hablar de su libro LO QUE PIENSO DE y hasta se animó a cantar como Shakira (aún no sabemos si eso es bueno o malo).

https://www.youtube.com/watch?v=lxEoKXqzHGw

Entrevista a nuestra autora Chiara Roggero en el programa A mi manera (TV Perú) con motivo del lanzamiento de su libro Lo que pienso de...

Gracias COSAS!
02/12/2016

Gracias COSAS!

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