01/01/2026
El Juramento Inquebrantable es uno de los momentos más tensos y reveladores de El Príncipe Mestizo, y muestra la complejidad de Severus Snape como personaje.
La noche en que se hizo el Juramento, Narcissa Malfoy, desesperada y aterrorizada, fue a buscar a Snape a su casa. Lucius estaba en Azkaban tras el fracaso en el Departamento de Misterios, y Voldemort había castigado a la familia dando a
Draco la misión imposible de acabar con Dumbledore.
Narcissa sabía que su hijo no podría cumplirla y que, si fallaba, Voldemort los desviviría a todos. Estaba al límite: pálida, temblando y con los ojos llenos de lágrimas.
Acompañada por su hermana Bellatrix (que desconfiaba profundamente de Snape y lo acusaba de ser un traidor), Narcissa suplicó a Snape que la ayudara. Bellatrix intentó detenerla, pero Narcissa estaba decidida. Le pidió a Snape que hiciera un Juramento Inquebrantable: jurar que protegería a Draco, que lo ayudaría a cumplir la misión si Draco no podía y que, si era necesario, él mismo acabaría con Dumbledore.
Snape aceptó sin dudar, Bellatrix actuó como Vinculadora (Bonder), uniendo sus manos con hilos de fuego mágico mientras Snape pronunciaba los votos:
-Proteger a Draco Malfoy de todo daño.
-Ayudar a Draco a completar la tarea que el Señor Tenebroso le había asignado.
-Si Draco fallaba, completar él mismo la tarea (es decir, acabar con Dumbledore).
El Juramento era mágico y absoluto: romperlo significaría la el final instantáneo del que lo juraba. Bellatrix no podía creer que Snape lo aceptara tan fácilmente, lo que aumentó sus sospechas. Pero Snape lo hizo porque ya tenía órdenes secretas de Dumbledore: acabar con él cuando llegara el momento, para proteger a Draco y mantener su cobertura como espía.
Ese Juramento mostró dos cosas:
- El amor maternal desesperado de Narcissa, dispuesta a todo por salvar a su hijo.
- La doble lealtad de Snape: cumplía la promesa a Narcissa (proteger a Draco) mientras obedecía a Dumbledore (acabar con él en el momento acordado).
Al final, Snape cumplió el Juramento al pie de la letra: protegió a Draco todo el año y acabó con Dumbledore en la Torre de Astronomía. Pero lo hizo por razones que Narcissa nunca supo: lealtad a Lily y a Dumbledore, no a Voldemort. Fue uno de los actos más brillantes y trágicos de Snape en toda la saga.