21/04/2020
¿Qué beneficios quiero conseguir? No tener expectativas es una de las claves de la actitud para meditar, pero lo cierto es que todos tenemos alguna necesidad que nos empuja y nos motiva para practicar. Quizás sea tener calma mental o sentir el cuerpo relajado. Tal vez quieras cultivar una visión de la realidad más ecuánime porque estás sufriendo y sabes que algo tiene que ver tu manera de ver las cosas. Tal vez quieres sencillamente estar más enfocado o concentrado en tus tareas.
¿Qué tipo de meditación practico? La meditación mindfulness o atención plena es la más conocida en este momento y utiliza distintas técnicas, pero hay muchas más formas de meditar. Puedes practicar, por ejemplo, con mantras como hacen en la MT (meditación Trascendental) o en movimiento (yoga, tai-chi…)
¿Con qué frecuencia? En meditación la cantidad, como ya te dijimos en el punto 7 de este post, importa. Hay quien medita a diario, (aunque sean 10 minutos) y hay quien medita sobre todo en un contexto de retiro, profundizando en la práctica formal durante días o semanas. Hay quien combina ambas cosas… El beneficio que se obtiene no es el mismo. Igual ocurre con el número total de horas de práctica a lo largo de la vida. La meditación tiene un efecto u otro según la “dosis”: a más minutos y más horas acumuladas, mayor gama de beneficios.