22/02/2026
La primera reunión de therians en México se llevó a cabo en Mérida, donde varios jóvenes se reunieron identificándose con distintos animales. Algunos asistieron acompañados por sus padres y con el respaldo de sus familias. Muchos decían sentirse identificados con gatos, perros, conejos e incluso unicornios.
La gente no dejaba de tomar fotos. El ambiente parecía curioso para unos y preocupante para otros. Incluso, como se observaba en imágenes, algunos jóvenes comían alimento para animales que las mismas personas les daban en la mano.
Y aquí es donde quiero darle un toque más profundo.
No escribo esto para burlarme de nadie. Tampoco para señalar con el dedo. Lo escribo porque algo está pasando en el corazón de esta generación. Cuando un joven necesita cambiar su identidad humana por la de un animal para sentirse aceptado, escuchado o especial… no estamos frente a una moda inocente, estamos frente a una crisis de identidad.
La Biblia dice en Génesis 1:27 que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza. Eso significa que tu valor no depende de cómo te sientas hoy, ni de cómo te perciba la sociedad. Tu identidad no nace de una tendencia, nace del diseño de Dios.
Vivimos tiempos donde la confusión se celebra y la verdad se cuestiona. Pero aunque el mundo aplauda algo, eso no significa que sea sano para el alma. Cuando una persona olvida quién es, empieza a buscar identidad en cualquier lugar.
Como pastor, no puedo quedarme callado. No es momento de atacar, es momento de orar. No es momento de ridiculizar, es momento de interceder por una generación que necesita dirección, amor, y sobre todo, verdad.
Porque cuando el ser humano olvida que fue creado a imagen de Dios, empieza a vivir por debajo de su propósito.
Hoy más que nunca debemos afirmar en nuestros hijos lo que Dios dice de ellos. Enseñarles que no son animales, no son errores, no son accidentes. Son creación divina, con propósito eterno.
No se trata de condenar. Se trata de despertar.🙏🏻