01/05/2026
Durante años, mucha gente repitió que Van Halen pedía un bowl de M&M’s sin piezas marrones solo por capricho de rockstar. La cláusula existía, sí, y estaba metida dentro del rider de la gira, pero la lógica era otra. Según la explicación atribuida a David Lee Roth y retomada por Snopes y el archivo de Van Halen News Desk, la banda llevaba montajes técnicamente muy pesados para la época, con requerimientos eléctricos y de producción que no podían dejarse a medias. Si al llegar al camerino aparecían M&M’s marrones, era una señal rápida de que el promotor no había leído con cuidado el contrato completo. Y si no había leído eso, probablemente tampoco había revisado lo importante.
Lo mejor de la historia es que el truco era tan simple como efectivo. En vez de ponerse a inspeccionar cada detalle del recinto desde cero, la banda usaba ese pequeño filtro como una prueba de atención. Van Halen News Desk incluso recupera entrevistas donde Alex Van Halen se burlaba del rumor públicamente, alimentando la fama de banda desmadrosa mientras el mecanismo seguía funcionando detrás del chiste. Por eso la anécdota aguantó tanto tiempo: parecía una ridiculez total, pero en realidad resumía bastante bien cómo trabajaba una banda que ya movía escenarios enormes y no podía darse el lujo de confiar ciegamente en cualquiera.