20/02/2026
En 2022, la empresa mexicana Geotest encontró un pequeño gato naranja rondando sus oficinas. Estaba delgado y desconfiado, buscando dónde quedarse. En lugar de sacarlo, lo rescataron, lo cuidaron y terminaron adoptándolo.
Le pusieron Miauricio y como gesto simbólico, lo nombraron Gerente de Apoyo Emocional. No tenía tareas formales, pero sí algo muy claro: acompañar. Se paseaba entre escritorios, se dormía junto a las computadoras y lograba que más de uno sonriera en días pesados.
Con el tiempo, el ambiente cambió. El equipo decía que trabajar así se sentía diferente. Adoptar y cuidar a un animal rescatado es una práctica que muchas empresas podrían considerar. A veces, pequeños gestos generan grandes cambios.