09/04/2026
"corazón de piedra"
Ayer mientras oraba.
En la noche mientras oraba. Le pedí a mi señor una señal. Y mientras le pedía. Dijo mi nombre. Lágrimas salieron de mis ojos. Solo una palabra suya bastó, y me llevó a hacer un breve recorrido de mi vida.
Yo también estaba perdida. Yo también tenía un corazón de piedra. Antes de ser quien ahora me estoy convirtiendo.
Había perdido la esperanza en el amor y había dejado de creer en ello. Me había dejado llevar por cualquier pensamiento negativo que llegaba a mi mente. Fingía estar feliz y fingía disfrutar lo mal que hacía. Mientras el vacío cada vez era más fuerte.
Sólo recuerdo y en realidad el siempre me ha salvado y estado para mí. Tomando mi mano cada vez con más fuerza hasta que un día mis oídos se habrieron y lo voltee a ver. Siempre quiso detener el tiempo queriendo que no creciera más porque sabía lo que iba a experimentar y sufrir. Y aún así me dió libertad.
Hoy doy gracias a Dios Jesús porque toda su infinita misericordia que me rodea. Y todo su infinito amor tan fiel.
En eso comprendí.
Yo también tuve un corazón de piedra. ¿Acaso aquellas personas que hoy tienen un corazón de piedra no merecen otra y otra y otra oportunidad,?
¿Acaso no es necesario tomarles de la manos y abrazarles con tanta fuerza y recordarles el amor de Dios y que sí sí existe el amor?
¿Quizás simplemente faltó quien orara por ellos y quizás simplemente le faltó un poco más de silencio y vacío en su corazón para que le diera la oportunidad de que jesús llene ese vacío...
Bien está dicho que quien procura solo su salvación y no el de sus prójimos. No será salvo.
Lo ideal siempre es insistir y hablarle de Dios a quien más creas que lo necesita. Insistir. Persistir y nunca desistir.
La fe y el amor...mueven montañas.
Y Jesús cambia ese corazón de piedra por un corazón de amor.
Para Dios no hay nada imposible...