11/05/2026
TEMPORADISTAS EN EL MALECÓN DE PROGRESO.
POR EL CRONISTA DE PROGRESO, YUCATÁN.
Imagen perteneciente al Archivo Particular del Sr. Alberto Rodríguez. Mejorada con IA.
“Temporadistas” es la palabra exacta, pues en esos años la estancia en Progreso duraba prácticamente los dos meses de vacaciones, julio y agosto, lo que ocasionaba grandes períodos de ocio y diversión para los visitantes, que en su mayoría eran meridanos y meridanas.
Una estampa entrañable del puerto de Progreso de los finales de los cincuentas e inicios de los sesentas, cuando el malecón se convertía en el escenario predilecto de las familias y temporadistas que llegaban al puerto para disfrutar las vacaciones frente al mar.
La imagen, mejorada y coloreada con la ayuda de la IA, retrata la vida cotidiana de un domingo en el malecón de aquellos años: automóviles de época recorriendo la avenida en ambos sentidos, paseantes caminando junto a la playa y grupos familiares contemplando la inmensidad azul desde los balcones blancos del malecón.
Al fondo se distingue el emblemático muelle de arcos, símbolo del puerto y testigo silencioso del ir y venir de pescadores, bañistas y visitantes que hacían del litoral yucateco un espacio de convivencia y descanso.
Además, se observa la estrechez de la playa como un fenómeno cíclico, que incluía los típicos espolones para agrandarla en sus arenas del lado derecho.
En la parte inferior de la imagen pueden apreciarse varios automóviles clásicos que reflejan perfectamente el ambiente elegante y moderno de finales de los años cincuentas en Progreso.
Aunque la fotografía original tiene ciertas limitaciones por su antigüedad, es posible distinguir algunos modelos y estilos muy representativos de la época.
Destaca especialmente un gran sedán estadounidense a la derecha, muy probablemente un modelo Buick Super o algún automóvil similar de General Motors, reconocible por su carrocería amplia, cromados abundantes y líneas redondeadas características del diseño automotriz norteamericano de los años cincuenta.
También se observan vehículos compactos que recuerdan al popular Volkswagen Sedán, conocido en México como “Vocho”, además de autos con rasgos similares a modelos de Ford Motor Company y Chevrolet, muy comunes entre las familias meridanas que viajaban al puerto durante las temporadas vacacionales.
Uno de los automóviles más llamativos es el que aparece justo en la parte baja central de la imagen: un elegante coche descapotado con líneas deportivas y alargadas.
Al más clásico estilo de James Dean con su "Little Bastard", inspirado en modelos tipo coupé estadounidenses de mediados del siglo XX, con salpicaderas pronunciadas y una silueta muy distintiva de aquella época dorada del automóvil.
Estos vehículos no solo eran medios de transporte; también representaban el auge económico de la época, cuando el PIB del país crecía con tasas superiores al 6% anual.
Años conocidos como “el milagro mexicano”.
Esta imagen, muestra el auge turístico nacional de Progreso, cuando recorrer el malecón en automóvil formaba parte esencial del paseo dominical y de las vacaciones familiares frente al mar del Golfo. EL CRONISTA DE PROGRESO.