18/12/2023
Comienza otro capricho del inquilino de palacio nacional.
El día de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador, mando un duro mensaje a la suprema corte de justicia de la nación, no le importan los mandatos legales, el seguirá con su plan de instaurar a las fuerzas militares en labores civiles. La suprema corte de justicia de la nación dictaminó que las fuerzas armadas no pueden ejercer acciones legales en instituciones civiles, por lo tanto, deben regresar a sus cuarteles, pero el jefe supremo de las fuerzas armadas de México, el día de hoy dió un golpe político, inauguró las nuevas instalaciones habitacionales militares en Tamaulipas, en dicho evento hizo mención del programa de la Agencia Nacional de Aduanas de México de descentralización del gobierno federal.
Cómo ya habíamos publicado, en la ANAM se están realizando acciones para una transición de absorber por parte de las fuerzas armadas a la institución, esto se haría como parte de un decreto presidencial por la seguridad nacional, con esta acción la Agencia Nacional de Aduanas de México formaría parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, con esta acción el presidente tendría toda la facultad de instaurar a las fuerzas armadas en todas las labores aduanales sin necesidad de personal civil.
Que sucedería con el personal civil? , el personal civil que labora en la ANAM consta de personal eventual, personal de confianza y personal sindicalizado. El personal eventual no contaría con renovación de su contrato, el personal de confianza sería despedido bajo el régimen de cambio patronal, esto quiere decir, que si ya no existe el ente patronal el despido masivo es justificable y en el caso de los sindicalizados serían reubicados al SAT o a la secretaria de hacienda y crédito público, sobre el anterior personal, ya hubo un caso como ejemplo cuando fueron trasladados del SAT a la ANAM cuando está surgió sin que pierdan sus derechos laborales.
En este movimiento de absorción, ya se está movilizando el Dr. Andre Foullon, titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México, se está reuniendo con diversas asociaciones de transportistas, agencias aduanales, empresarios, con el fin de entablar acuerdos. Este plan de descentralización provocaría agravios al comercio exterior del país , ya que las fuerzas armadas no cuentan con experiencia, ni conocimiento en materia de cálculos de impuestos, actos administrativos, actos legales, manejos de equipos tecnológicos, verificación de mercancías, dictámenes, tienen desconocimiento de las leyes aduanales y de comercio exterior.
Las aduanas de México no se trata solo de seguridad nacional, no se trata de decomisos de armas o dr**as, se trata de cálculo de contribuciones, se trata de atención al contribuyente, se trata de verificación de mercancías, se trata de documentación , se trata del conocimiento de las leyes y como aplicarlas. Las fuerzas armadas tienen una visión muy limitada de la compleja labor del comercio exterior, retrazarian las operaciones comerciales, así mismo causarían un desfase en la inversión extranjera.
Desde la instauración de la ANAM el comercio exterior del país ha dado un retroceso, demandas comerciales, demandas en procedimientos, arbitrariedades por parte de los mandos militares que se derivan en miles de carpetas de investigación por parte del Órgano Interno de Control de la función pública y de la misma Agencia Nacional de Aduanas de México, ilegalidades en procedimientos ordenados por los mandos militares, así mismo retrazos en las operaciones comerciales, lo que ha derivado en múltiples quejas por transportistas, agentes aduanales y empresarios, también desde su creación no hay renovación o actualización de los equipos no intrusivos, ni cursos, las instalaciones están en peores condiciones, no hay uniformes para el personal que sigue laborando con los logos del SAT.
El presidente de la República debería de enfocarse en invertir en la ANAM, debería de ocuparse más en perfeccionar a la agencia sobre sus instalaciones, equipos tecnológicos y personal civil, en lugar de empeorar la situación que de por sí, ya está mal.