03/06/2026
A veces nos protegemos tanto que empezamos a racionalizar el amor antes de permitirnos sentirlo.
Lo pensamos, lo medimos, lo condicionamos… Como si controlar fuera la única forma de no rompernos.
Pero quizá la verdadera misión no es endurecernos, sino suavizar.
Abrir el corazón. Volver a la ternura. Permitirnos amar sin intentar controlar cada posibilidad.
✨ Tal vez el amor no necesita tantas certezas… Solo un corazón dispuesto a no cerrarse antes de tiempo.