02/06/2020
CONCEPTOS BÁSICOS DE LA MERCADOTECNIA
Detrás de cada producto, de cada servicio, hay un interesante proceso en donde el mercadólogo juega un papel esencial, al verse involucrado en todos los aspectos del negocio. Su papel conlleva a una gran responsabilidad, no solo desde un punto de vista ético, debido al impacto organizacional y económico que tienen sus decisiones para la propia empresa, sino también y sobre todo desde un punto de vista operativo, porque su labor implica la satisfacción de las necesidades de toda la sociedad, la generación de nuevos empleos y el crecimiento de la economía mediante el comercio. La mercadotecnia es entonces, una herramienta indispensable para impulsar la competitividad, haciendo que las empresas tengan la oportunidad de sobrevivir en un mercado cada vez más amplio y variado.
Una vez resaltada la función y la importancia de la mercadotecnia, se puede analizar uno de los errores más comunes a los que el mercadólogo se expone: la “miopía del marketing”. Un error que ha derribado imperios empresariales, cuando se ven rebasados por su renuencia a evolucionar en un mercado dinámico y creciente. En palabras de Theodor Levitt, ésta miopía se hace presente cuando se da prioridad a los aspectos operativos, organizacionales, económicos o estructurales del producto, perdiendo de vista la verdadera necesidad del cliente/usuario, subestimando la competencia (no sólo la directa, sino la de productos sustitutos), y cuando se pierde la capacidad de innovar. “Orientarse al producto, no al cliente”. (Levitt, 1975). Una acertada evaluación de las necesidades del sector poblacional al que se dirige el producto o servicio, y claridad en aspectos como oferta/demanda, logística, comunicación y valor agregado, permiten la plena satisfacción de las necesidades de los individuos. Los constantes avances científicos y tecnológicos, han permitido establecer vínculos más estrechos con los clientes, al poder brindar nuevos medios de promoción, aumentar el tráfico online y fomentar una comunicación efectiva, lo que facilita un mejor monitoreo y análisis de resultados, que tiene repercusión directa en el posicionamiento de la marca o servicio. En la actual contingencia sanitaria que se vive a nivel mundial, la supervivencia de las empresas está siendo determinada por puntos clave como 1) Su capacidad para llegar al cliente cuando el cliente no puede llegar. Por ejemplo, los negocios de alimentos que no pueden ofrecer sus servicios habituales, tienen que enfocarse en la entrega a domicilio para continuar operando. 2) Su habilidad de reconversión: Quizás una empresa que cae en la categoría de no esencial, tiene que parar momentáneamente su producción de ropa para dedicarse a la elaboración de cubrebocas. Nótese que en los ejemplos antes mencionados, se utilizaron los mismos recursos, pero se orientaron a cubrir una necesidad diferente. Otro caso
Ahora bien, si el marketing se encarga de “Identificar necesidades y deseos no realizados. Define, mide y cuantifica el tamaño del mercado identificado el lucro potencial.” Philip Kotler (2003), para atender a lo anterior, será imprescindible diferenciar algunos conceptos: necesidad, deseo, y demanda. Si bien están relacionados, vale la pena tener presente sus diferencias. Una necesidad, es un “estado de carencia percibida. Un deseo, es “una necesidad moldeada por la cultura y la personalidad”. Y la demanda, surge “cuando el deseo está respaldado por el poder de compra” Philip Kotler (2003). La necesidades, según Maslow (1934), van desde las más básicas, como alimentación y salud, hasta las relacionadas con el autoestima y la autorrealización. Dicho de otra manera, yo como individuo tengo la necesidad de calzar, mi deseo puede ser tener unos teniss de marca reconocida con ciertas características, pero mi capacidad de pago me obliga a comprar un producto local que se aproxima a mi deseo y satisface mi necesidad.
Es imperativo que el mercadólogo sea capaz de llevar a cabo una estrategia orientada a conciliar estos tres aspectos para crear una oferta, y una vez establecidos los costos de producción, se obtengan utilidades de la inversión, generando ganancias que permitan continuar ofreciendo su producto, posicionen su marca, generen empleos y promuevan su competitividad y crecimiento.
Un paso fundamental en el planteamiento de dicha estrategia, es la segmentación del mercado. A quiénes voy a ofrecerles mi producto/servicio. Para éste fin, se pueden tomar en cuenta aspectos demográficos, psicológicos geográficos y conductuales de la población. “El marketing de segmentos se encuentra prácticamente a mitad de camino entre el marketing masivo y el marketing personalizado (..) el objetivo del marketing de segmentos es adaptar la oferta de la empresa a las necesidades de estos grupos”. (Espinoza, 2013). Una vez atravesado el umbral del mercado de segmentación, podemos encontrar un tipo específico de compradores, por lo que llegamos al mercado de nichos. “El marketing de nichos trata de reducir aún más el enfoque de segmentación, buscando mercados más pequeños con necesidades que no se encuentran correctamente satisfechas”. (Espinoza, 2013). Dividir los segmentos del mercado, es pues, una herramienta importante para la satisfacción de grupos más específicos, cuyas particularidades pueden brindar ventajas competitivas, pues disminuye la competecia y favorece el fortalecimiento del vínculo con el cliente, que se mantiene fiel al ver cubierta su necesidad de una forma especializada.
Una vez que se ha determinado cuál es el mercado Meta, se deberá proceder a buscar la consolidación de cuatro aspectos escenciales denominados marketing mix o mezcla comercial. Este concepto hace referencia a un sistema ideado por Jerome McCarthy, que facilita el cumplimiento de los objetivos comerciales planteados, partiendo de cuatro políticas fundamentales (Las 4 P´s):
• Producto: Es cualquier objeto, idea o servicio que se va a comercializar, y todos los procesos implicados en su “elaboración, diseño, manufactura y calidad”. (Urdiain, 2019). Se integra por un conjunto de factores como la marca, el envase, el diseño, la garantía y los servicios complementarios. Para que el producto sea exitoso, debe cumplir con ciertos estándares de calidad y diseño. Tiene además un ciclo, que es “el conjunto de etapas por las que pasa un producto desde su introducción en el mercado hasta su retirada. Introducción (lanzamiento del producto, permite definir y trabajar el posicionamiento), crecimiento, (se logra posicionar el producto en el segmento definido, se refuerza el posicionamiento), madurez, (hay más competencia, las ventas tienden a estabilizarse, se debe favorecer la innovación y la diferenciación para mantererlas, y el declive, (el producto puede dejar de ser rentable y se encamina a un probable retiro del mercado)”. (Espinoza, 2019).
• Precio: Es el costo que asume el comprador para verse beneficiado con un producto o servicio, y está determinado por aspectos como los costos de producción, materia prima, operación, publicidad, etcétera, ya que debe generarse una utilidad. Podemos mencionar un concepto similar para su oportuna diferenciación: el valor, que refleja, además del precio, los beneficios que obtiene el cliente/consumidor al adquirir mi producto. El valor del producto puede ser tangible o intangible.
• Plaza (distribución): Hace referencia a “cómo hacemos llegar nuestros productos y servicios al cliente, (canales) y los lugares donde se vende”. (Gestión.org, 2020).
• Publicidad: Es la forma en la que se “da conocer un producto o un servicio en un mercado determinado”, (Uridiain, 2020), y juega un papel fundamental en la venta. Informa y convence al cliente de adquirir el producto o servicio.
Booms y Bitner agregan tres p´s a la teoría de McCarthy: people (gente), process (proceso) y physical evidence (evidencia física).
Para concluir, es necesario resaltar la importancia de dominar los aspectos básicos de la aplicación práctica de la mercadotecnia, para sacar el mayor provecho posible en el posicionamiento de nuestra marca. Conocer la etapa concreta en la que se encuentra nuestro producto, permitirá que la toma de decisiones sea oportuna y las acciones se puedan encaminar para reforzar el posicionamiento o incluso decidir entre resucitar un producto en picada o retirarlo del mercado. Aunque no basta con conocer el ciclo de vida del producto: la literatura hace referencia también a la importancia de mantener cercanía con el ciclo de vida de nuestros clientes. Cómo evolucionan sus motivaciones, cómo cambian sus hábitos: sus necesidades. Como ejemplo, podemos hacer referencia a Barbie VS Bratz. Las generaciones que crecieron jugando con las muñecas Barbie, hoy son, en su mayoría madres. Y el apego sentimental por el producto de Mattel, fue rebasado por el nuevo concepto, que se adoptó mejor a las necesidades de las nuevas generaciones, que se identificaban más por una muñeca independiente, menos perfecta. Cool…
Debemos comprender que vivimos en un entorno cambiante, que exige no solamente tener a la vista los factores operativos y organizacionales de nuestra empresa, sino un enfoque al contexto general, y que la ejecución de las estrategias de mejora continua permitan la optimización de los recursos y el aprovechamiento de todos los medios científicos y tecnológicos que se tengan a mano para garantizar el éxito.