20/05/2026
SEMINARIO CONCILIAR MAYOR DE DURANGO.
Los cimientos de la evangelización en Durango desde 1553 fueron puestos por los franciscanos. Siguieron los jesuitas desde 1574, luego los dominicos y los agustinos. Los padres jesuitas fundaron el primer colegio de Durango en 1596. En 1620 Durango es elegida como diócesis y la organización pastoral diocesana se apoya en el clero religioso que ocupaba ya los vastos territorios diocesanos. El obispo Manuel de Escalante y Mendoza ante la necesidad de clero diocesano propio hizo la primera fundación del seminario diocesano en 1703, pero la iniciativa se concretó solo a asignar local y rector del mismo. El obispo Ignacio Díez de la Bastilla y Bonilla tomó la casa asignada por su antecesor y fundó en ella formalmente el seminario. El domingo de Ramos, 5 de abril de 1705 participaron en la procesión los cuatro primeros seminaristas; para julio había uno más. Sus nombres son Jerónimo de Morga, Felipe de Muñoz, Marcos de Silva, Ignacio de Estrada y Francisco Javier Páez.
Ell 6 de abril de 1714, viendo el obispo Pedro Tapiz que el seminario no daba frutos y que era prácticamente incosteable pidió al Rey Carlos II que el seminario fuera unido al colegio de los jesuitas. El rey concedió tal licencia y así el seminario quedó unido al antiguo y renombrado colegio. Tal unión duró poco más de 46 años. La medida fue favorable, pues los padres de la Compañía de Jesús gozaban de buena fama en cuanto a la educación y particular gobierno de los jóvenes que estudiaban en sus colegios. Acudieron a Durango muchos jóvenes estudiantes de todas partes de la provincia que luego mostraron virtud, aplicación competente en las artes y ocuparon altos puestos, tanto eclesiásticos como civiles. El inmueble ocupado por el colegio se encuentra anexo al templo de San Juanita de los Lagos, actualmente es edificio central de la Universidad Juárez del estado de Durango.
La expulsión de los padres jesuitas se efectuó en Durango el 6 de julio de 1767. Al día siguiente quedó transformado el colegio en simple seminario. En un primer momento el gobernador de la provincia nombraba al rector y a los profesores. Luego en 1770 el consejo de Castilla cedió al gobierno del seminario al obispo. En tiempos de la guerra de Independencia de México el seminario subsistió aunque los diferentes gobiernos que se sucedían trataban de asegurarse su fidelidad dado el prestigio de que gozaba. En 1861 el gobernador del estado de Durango decretó la supresión del seminario, confiscándoles todos sus bienes. Se cree que el seminario se trasladó a la parroquia de Nieves, Zacatecas. Regresó a la ciudad de Durango en 1865, donde funcionó hasta 1914 año en que las fuerzas revolucionarias lo cerraron oficialmente.
El seminario tuvo que instalarse en una casa particular ubicada en el barrio de Analco. En 1922 el seminario regresó a su antigua casa ubicada entre las calles de Aquiles Serdán a Hidalgo de la cual luego sería despojado de nuevo. Actualmente es sede de la décima zona militar. En 1926 muchos seminaristas tuvieron que emigrar a causa de la persecución religiosa. A partir de 1929 el seminario ocupó diversas sedes. Independencia 112 Sur. Casa la Trinidad de 1931 a 1934. Incluso estuvo en San Luis Potosí de 1935 a 1938. De 1938 a 1968 ocupó el edificio antiguo del templo de San José donde ahora está el seminario menor y el instituto superior Fides et Ratio, sede San José.
En 1968 se inauguraron las actuales instalaciones del seminario mayor en la ciudad industrial de Durango dejando las instalaciones para el actual seminario menor. En cada etapa el seminario ha sabido adoptar los lineamientos de la iglesia según los tiempos y ha podido superar las adversidades propias de cualquier institución, así como los tropiezos de las fuerzas contrarias al establecimiento del Reino de Dios. En cada etapa el seminario se ha dado las pautas y las normas que correspondan al plan de Dios para los que ha elegido y de acuerdo a las circunstancias de los tiempos.