07/03/2025
Este día se instauró para crear conciencia de que en el mundo hay más de 700 millones de personas analfabetas, sin contar con aquellas personas que pueden seguir un texto pero no lo comprenden plenamente (analfabetismo funcional).
Quizás no termines de leer este texto. No es un texto de esos de ir rápido... ¡rápido que viene la siguiente publicación! Tu dedo scroleando siempre será más rápido que tu cerebro leyendo tantas palabras seguidas.
Pero bueno, igual lo escribo. Hay que dar oportunidad a la paciencia y al esfuerzo.
Según la ONU, una persona analfabeta es aquella que no puede decir ni hacer un simple mensaje relacionado con su vida diaria.
Según el informe PISA del año 2018, más del 50% de los estudiantes de 15 años en los países hispanoamericanos evaluados tienen dificultades significativas para comprender textos complejos (analfabetismo funcional). Para el promedio de América latina, más del 60% de la población tiene analfabetismo funcional en prosa, documentos y aritmética.
En la librería y biblioteca El Viaje, muchas veces comprobamos cuán extendido está el analfabetismo funcional. En ocasiones es porque los niños todavía no están muy entrenados, les falta práctica, y no están leyendo escritos acorde con su nivel. Si dejamos que continúe así, alcanzan la juventud con serias dificultades para comprender un texto. Lo más habitual es que, al final de ese camino, se conviertanan personas adultas que, sabiendo leer, no leen.
El analfabetismo funcional era, para Saramago, un analfabetismo peligroso, porque las personas tienen la ilusión de saber, cuando en realidad no saben. Y, para Freire, el analfabetismo funcional "es peligroso, se convierte en una herramienta de opresión, porque las personas que no pueden interpretar lo que leen son fácilmente manipulables".
Me atrevo a sugerir: cuidemos el hábito de leer, de leer con gusto, de leer despacito, el hábito de leer en familia, de leer en público. Acerquémonos a personas lectoras. Leer es un acto digna y netamente humano. No lo olvidemos.
Aquí estamos, para servirte.
Atentamente,
Virginia