09/07/2026
MI ACERCAMIENTO CON LA LECTURA:
Desde muy pequeño y gracias a la intervención de mi madre, empecé a tener un gran gusto por la lectura, antes de entrar a preescolar, ya mi madre se esforzaba en enseñarme las letras y recuerdo que cuando le acompañaba al mercado a las compras, como el hijo mayor; me gustaba ir leyendo los nombres de las tiendas, o bien los carteles de la propaganda de los diversos productos que se vendían; al ingresar a primaria ya sabía leer correctamente, con buen ritmo y buena dicción.
En la década de los 60’s y principios de los 70´s del siglo XX, realicé mis estudios de educación primaria, en ese entonces en casa no había televisión, ni algún otro distractor, por lo cual mi pasatiempo favorito después de jugar futbol, era leer; en primera instancia los libros de la escuela; recuerdo que si en el primer lunes de inicio de ciclo escolar nos entregaban los libros, yo los leía con gran avidez, sobre todo el de lecturas y el de Historia, de tal manera que ya en una semana los había terminado de leer.
Cuando ingresé a la escuela secundaria “Julián Carrillo” me encontré con el gran maestro de español Profr. Simón Morelos Morales; quien nos adentró en el mundo de la literatura; recuerdo que nos dio en segundo y tercer grado; y al iniciar el ciclo escolar nos ofertó una serie de títulos de libros, para que escogiéramos uno, para leerlo durante el transcurso del ciclo escolar; en segundo grado elegí el libro “La Isla del Tesoro” del autor escocés Robert Louis Stevenson y en tercer grado las novelas “La Bola” y “La gran Ciencia” del novelista mexicano del realismo Emilio Rabasa.
En una época en la cual, los libros se tenían que comprar hasta la Ciudad de México con Editorial Porrúa, por medio de pedido a través de Correos de México, mediante pago por giro postal a vuelta de correo, nos llegaba el libro, lo cual tardaba varias semanas; no como ahora que en cuestión de días se puede comprar y recibir un libro por mercado libre o Amazon.
El Profr Morelos nos solicitaba leer la obra elegida y realizar el análisis literario correspondiente; desde biografía del autor, género, estilo, personajes principales, personajes secundarios, resumen del inicio, del desarrollo, conflicto y fin de la obra.
De igual manera importante para mí fue la lectura del libro “México Bárbaro” de John Kenneth Turner, que nos pidió realizáramos el Profr. Eduardo Cancino López, nuestro maestro de Historia, y que después yo replicaría con mis alumnos.
Al ingresar a la escuela Preparatoria de Cárdenas, se reafirmó mi gusto por la Literatura, al tomar la clase de Clásicos de la Literatura, con el Dr. José Trinidad García Ramos; un hombre muy culto que de manera parsimoniosa y con gran autoridad, nos conducía en sus clases a través de la historia de la Literatura Universal; desde los Upanishads, Ramayana, Mahabarata, Los Vedas, El Libro de los Mu***os, los King, los Trágicos Griegos: Esquilo, Sófocles, Eurípides, la comedia con Aristófanes, los grandes clásicos Romanos: Virgilio, Ovidio, Horacio, Plauto, Terencio; Suetonio, Cicerón, Séneca; llegando a la Divina Comedia de Dante Alighieri; para continuar con el Medioevo: Cantar de Roldan, Cantar del Mio Cid, Cantar de los Nibelungos; llegando al Renacimiento con la Celestina de Fernando Rojas, El Príncipe de Nicolás Maquiavelo, El cancionero de Petrarca y la Utopía de Tomás Moro; llegando al gran Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes de Saavedra; y pudiéramos seguir enumerando a grandes autores y épocas de la Literatura Universal.
La lectura nos permite desarrollar la imaginación, acrecentar nuestro vocabulario, ser más analíticos, críticos y reflexivos; a ser más empáticos, ya que podemos entender la manera de pensar de los grandes autores; desafortunadamente los avances tecnológicos han desplazado el gusto por la lectura; hoy día los niños, adolescentes y jóvenes lectores son garbanzos de a libra; cada día el conocimiento se hace más especializado y la cultura general no les interesa a nuestros alumnos; amén de que los programas de la NEM no contemplan los saberes de la Literatura y Cultura Universal, pero como sociedad podemos revertir esta situación, generando el gusto por la lectura en nuestra familia, en nuestro entorno más cercano y en nuestra comunidad; en CAFEBRERÍA CHAAC MOC, le apostamos a ello, aunque en ocasiones cunde el desánimo y la desesperanza, seguiremos porfiando en esa misión, y esperamos pronto ver mejores resultados, ustedes tienen la palabra.