26/01/2026
Xiaomi opera en Beijing una fábrica altamente automatizada conocida como “fábrica oscura”. La instalación funciona con mínima presencia humana y está diseñada para operar de manera continua, las 24 horas del día, los siete días de la semana. Su superficie equivale a aproximadamente 11 campos de fútbol, y la planta produce teléfonos inteligentes a gran escala, incluyendo modelos plegables y de alta gama.
La línea de producción está controlada por sistemas de inteligencia artificial y robots avanzados. La plataforma Hyper IMP coordina las tareas de los robots, optimiza los procesos de ensamblaje y permite autocorrecciones en tiempo real cuando se detectan errores, reduciendo la necesidad de intervención humana directa en la línea principal.
Aunque la planta es altamente autónoma, personal especializado realiza tareas de supervisión, mantenimiento y logística fuera de la línea de producción. La automatización permite mantener un ritmo constante de fabricación, garantizando precisión y eficiencia en la producción de dispositivos electrónicos.