08/10/2025
El 7 de octubre de 1849 muere Edgar Allan Poe. Fue un periodista, crítico y escritor romántico estadounidense, reconocido como uno de los maestros universales del relato corto. Renovador de la novela gótica, es recordado especialmente por sus cuentos de terror. También es considerado el inventor del relato detectivesco y contribuyó con varias obras al género emergente de la ciencia ficción. Por otra parte, fue el primer autor estadounidense de renombre que intentó hacer de la escritura su modo de vida, lo que tuvo para él lamentables consecuencias.
Bautizado como Edgar Poe en Boston, sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Virginia, Frances y John Allan, aunque nunca fue adoptado oficialmente. Asistió durante un curso académico a la Universidad de Virginia y posteriormente se enroló, también por breve tiempo, en el ejército. Sus relaciones con los Allan se rompieron en esa época, debido a las continuas desavenencias con su padrastro, quien a menudo ignoraba sus peticiones de ayuda y acabó desheredándolo. Su carrera literaria comenzó con un libro de poemas, Tamerlán y otros poemas (1827).
Por motivos económicos, pronto dirigió sus esfuerzos a la prosa, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época. Llegó a adquirir cierta notoriedad por su estilo cáustico y elegante. Debido a su trabajo, vivió en varias ciudades. En 1835, contrajo matrimonio con su prima, Virginia Clemm, que contaba con apenas trece años de edad. El 29 de enero de 1845, publicó un poema que le daría reconocimiento internacional: «El cuervo». Su esposa murió de tuberculosis dos años más tarde. El gran sueño del escritor, editar su propio periódico (que iba a llamarse La pluma), nunca se cumplió.
Murió en 1849, en Baltimore, a los cuarenta años de edad. La causa exacta de su muerte nunca fue esclarecida. Se ha atribuido al alcohol, a una congestión cerebral, cólera, dr**as, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas.
La figura del autor, tanto como su obra, marcó profundamente la literatura universal. Julio Cortázar tradujo casi todos sus textos y escribió extensamente sobre su vida y obra, y el escritor nicaragüense Rubén Darío le dedicó un ensayo en su libro Los raros.