18/09/2017
Hola a todos. Hoy no os escribe el lobo, sino la librera. Tal vez ya os haya llegado la noticia de que cerramos la librería, y este es un mensaje para confirmarlo. Este precioso proyecto requiere mucha entrega, y se la he dado, pero también necesita vender gran cantidad de libros para sostenerse, y durante el último año no estamos cubriendo los costes. Es una lástima que no sean ogros que vencer, o brujas con las que pelear, pero la realidad se pone a veces muy cruel, y muy muy real.
Ahora mismo estoy desbordada por las muestras de cariño que me estáis haciendo llegar, y me siento un poco como si os dejara tirados, lectores míos, amigos, compañeros. Por favor, creedme si os digo que esto ha sido una decisión complicada de tomar, y que si viera factible continuar seguiría dejándome la piel, como llevo haciéndolo 6 años.
En noviembre el local tiene que estar vacío, así que todavía tenemos mes y medio para disfrutar, hojear álbumes, hablar de cuentos y abrazarnos. Si tenemos que morir, que sea dejando buen recuerdo.
Eso sí, por favor: comprad los libros a vuestros libreros, a los que tenéis cerca de casa o a los que a lo mejor os quedan a un paseo de distancia. Las librerías, no me canso de repetirlo, son el semillero de los lectores, y su refugio.
Gracias por todo, gracias, gracias. Os espero en la guarida.