Naciendo tres días después del estreno en España de El retorno del Jedi mi destino era terminar siendo un Jedi o al menos intentarlo. No sé si serás del lado luminoso o del lado oscuro, pero como has decidido llegar hasta aquí para conocerme un poco más, voy a intentar explicarte porque quiero ser un Jedi (algunos me llamarán friki en vez de Jedi, también me vale, con gusto acepto el título)
Siem
pre me ha apasionado el cine. Me gusta la ciencia ficción, los superhéroes, los mundos fantásticos y como dice mi madre, soñar despierto. Películas como Star Wars, Los Goonies, Indiana Jones, Regreso al Futuro, Cazafantasmas, E.T….y muchas más, que la lista es larga (ya lo sabrás si compartes estas aficiones), han marcado un antes y un después en mi vida. Sin olvidarme de series de animación como Dragon Ball, Dragones y Mazmorras, Mazinger Z, Oliver y Benji o Los Másters del Universo. Con Los Goonies por ejemplo, aprendí la importancia de la amistad, de tener siempre una “zuampra” en la manga y de nunca decir mu**to. Star Wars me enseñó a no dejarme llevar por la ira, a controlar mi mente y por supuesto a usar un sable de luz. Dragon Ball y Oliver y Benji me enseñaron a nunca darme por vencido y luchar hasta el final, por eso igual, hoy estoy aquí, cumpliendo un maravilloso sueño. Además intenté coger de ejemplo el encanto y la chulería de Han Solo, Indiana o del Dr. Venkman y así fui dejando mi timidez de adolescente para aprender a ligar como estos tres conquistadores natos. Incluso soy de los que piensa que a través de las películas y series, las buenas, puedes aprender grandes dosis de cultura. Siempre que te tomes un ratito para investigar y saber más después del primer visionado. Llamadme loco, pero incluso creo que en su momento me sirvió para conquistar a la mujer de mi vida. Mi Wonder Woman, mi Leia, mi Princesa Prometida. Muchas frases épicas de películas dichas en un momento acertado pueden venir muy bien. Otra de mis grandes pasiones son los niños. Llevo toda mi vida trabajando con ellos. Me dedico al mundo del deporte y la enseñanza y tengo la suerte de poder disfrutar de sus improvisadas pero apasionadas conversaciones y de todas sus preguntas, aunque más de una me haya puesto en un aprieto. Estoy deseando tener alguno propio (por ahora mi Wonder Woman no me deja), pero hasta que lo consiga disfruto de mis sobrinos. Reconozco que después de pasar un fin de semana con ellos empiezo a sospechar que no es lo mismo tenerlos que quererlos, pero aún con la responsabilidad que conllevan, creo que la paternidad ya ha llamado a mi puerta. Esperemos que no tarde en llamar a la puerta de la protagonista principal.