03/05/2016
Ayer fue el día de los sentidos. Hacia años que pese al mal estado físico actual encima de una bici,tenía claro que la tarde de ayer era para salir sólo y disfrutar encima de mi compañera de 29 pulgadas.
Y así lo hicimos,me preparé prontito y la temperatura acompañaba, a eso de las 16:15 ya estaba dando giros mi colega con sus 32 dientes.
Pronto me di cuenta que ayer,pese a mis kilillos de mas,la boca se me llenaba de sensaciones buenas y esque esta época del año sólo me trae buenos recuerdos encima de una gordita.
Tiré por el gr14 hasta las bodegas de peleas y una vez allí subí el oso de balvusenda....aquello esta precioso y entre lo verde que está y los reinos de los pájaros que parecían animarme,la subí en un santiamén.
De ahí tiré dirección al cañón, pues eso lo tenía claro,quería probar una 29 en ese terreno,pues aún, si aún y digo bien, no había entrado con la rueda grande.
Subí tres cruces a ritmo cómodo y sin intimidar al tío garmin,no sabía lo que podía venirme luego y sin saber cómo anda uno,mejor tirar de pulso.
Al llegar al geodésico se paró el reloj el tiempo y la vida misma.....aquello es algo aún por bautizar.
Bajé todo a ritmo alegre y enfilé el colorado a un ritmo más alegre aún.
No hay nada en esta zona que se acerque a esto.
No había pasado de la mitad de la senda, cuando me di cuenta de que esto de la 29,lejos de ser comercial, era un total acierto.
A medio gas y en un estado lejos del de otros años.....puedo decir que esta es mi bici y que será mi medida por mucho tiempo.
Que gozada, cuanto permite, cuanto perdona y como se lanza este aparato.
Niner forever.
El que diga lo contrario haya el.