28/03/2017
La voz es el instrumento básico y canal por excelencia de la comunicación humana, es el vehículo de nuestras emociones, estados de ánimo, indicador de nuestra salud física y mental, de nuestra identidad.
Aproximadamente del 75 al 90% de las personas que padecen Parkinson tienen trastornos de la voz y del habla en algún momento durante el curso de la enfermedad.
Los síntomas más comunes incluyen reducción de intensidad de la voz, monotonía, ronquera, voz velada y articulación imprecisa.
Las causas pueden estar relacionadas con la rigidez, la lentitud y la escasa amplitud de movimientos, característicos de la enfermedad.
Estas manifestaciones en el habla y en la voz pueden tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida de las personas con Parkinson. Su comunicación en el trabajo, en la familia y en su vida social puede estar afectada.
Así pues, es conveniente instaurar en la vida del paciente una serie cuidados junto con una técnica vocal adecuada, con el fin de obtener el máximo partido de su voz.