26/05/2023
CLARO DE LUNA. 1955. Eduardo Sanz Fraile, Santander, 1928-2014. Pintor, grabador, ilustrador cántabro, precursor de la abstracción en la vanguardia española que evolucionó del informalismo a una fascinante mirada hiperrealista. Inició su formación artística de la mano de José Cataluña y en 1953 ingresa Bellas Artes de San Fernando de Madrid. En 1954 tuvo lugar su primera exposición individual en la Sala Delta de Santander y concurrió también a la IV Exposición de Primavera al Aire Libre en Madrid. Las obras presentadas se movían dentro del postcubismo,. A partir de 1959 se observa ruptura con la figuración y en esa misma fecha comienza a investigar y trabajar la técnica del grabado. En 1960 trabaja en una serie de telas informalistas que son dadas a conocer en la Galería Sur. Se traslada a Barcelona donde entra en contacto, entre otros, con Cesáreo Rodríguez, José Creedor Mateos y Juan Eduardo Cirlot, impulsor del movimiento informalista. A lo largo de 1961, contacta en el extranjero con galeristas y se hace presene en la exposición Art Espagnol Contemporain de Bruselas, participa en Bienales, exposiciones individuales y colectivas en distintos países, París, Alemania, Helsinki, Italia, Brasil, Yugoslavia, Estados Unidos. En 1963 inicia una nueva etapa profesional al iniciar sus trabajos de espejos, una de las más conocidas de su catálogo, una apuesta arriesagada por una obra de vanguardia que no es fácil de entender ni por el público ni por la mayor parte de la crítica. En cualquier caso, él continua investigando en esta línea, al tiempo que participa en numerosas exposiciones y bienales. En 1975 experimenta una nueva transformación tanto conceptual como técnica, de nuevo retoma el pincel y la tela como medios técnicos y el lenguaje del código marinero como medio de expresión y comunicación con el espectador. En 1981 el Museo de Bellas Artes de Santander le dedica una exposición antológica, en la que se mostraron una selección de las obras realizadas entre 1963 y 1980. En 1984, con una serie de faros, presenta una antológica que abre otra nueva etapa su quehacer, en la que convierte la mar en protagonista principal y que culmina en las obras presentadas en la magnífica exposición celebrada en el Palacete del Embarcadero de Santander en 1999, en la que consigue reflejar plena de realismo, casi a modo de instantánea fotográfica, su particular mirada de la mar. Su continuada presencia en exposiciones colectivas e individuales, su participación en ARCO, su labor como cartelista y el trabajo realizado en el campo de la ilustración, hablan de un artista plural, con gran capacidad de trabajo y creatividad. Sus obras se encuentran en distintos museos nacionales : Museo de Arte Abstracto de Cuenca, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Museo de Bellas Artes de Santander, Museo Marítimo de Cantabria, Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, Toledo y Villafamés, Museo de Arte Moderno de Barcelona, Museo Albertina de Viena, Museo de Arte Contemporáneo de Asunción (Paraguay), Managua (Nicaragua) y Ostende (Bélgica), etc. y en numerosas colecciones públicas y privadas.