03/08/2020
[¡Libros!, ¡libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras]
Son algunas de las preciosas palabras que utilizó Federico García Lorca para inaugurar la biblioteca de su pueblo natal, Fuete Vaqueros, y que se las robo para, tristemente, deciros que el 29 de agosto cerraré Brontë Liburu-denda.
También decía Lorca que “no solo de pan vive el hombre. Yo si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro”. Yo también haría lo mismo, pero sin ese medio pan es muy difícil mantener después los libros. Esa palabra es mágica, pero no paga las facturas.
A pesar de todo, estos han sido tres años llenos de libros, de amor y de magia. Me quedaré con cosas como el calor de una librería llena para escuchar una charla sobre Jane Austen, las cervezas compartidas en el patio después de cada presentación, con todas las maravillosas tardes del club de lectura y con todos los encuentros con mi querida Contraescritura.
No busquemos culpables. En esta bonita aventura solo ha habido cómplices. BrontëLagunas, vosotros habéis sido el amor, la magia e incluso el pan. Eskerrik asko. Echaré de menos charlar con vosotros sobre nuestras lecturas preferidas, pero ahí afuera quedan grandes librerías en las que encontrarnos. En Tinta Cómics, To***co Days, Nakama, Ménades, Zubieta, Librería Donostia, Noski, Hontza o Katakrak nos reencontraremos seguro.
Estaré en Brontë Liburu-denda hasta el 29 de agosto. Hasta ese día, nos podemos ver las mascarillas y los ojos sonrientes. Aún quedan libros que poder comprar en las estanterías y también algunas cervezas frías en el patio.
Espero que podáis perdonarme esta despedida en la que apenas puedo decir nada más que gracias. Gracias por tanto, amigos. Vuelvo a recurrir a Lorca: “y no olvidéis este precioso refrán que escribió un crítico francés del siglo XIX: dime qué lees y te diré quién eres”. Siempre seréis BRONTËLAGUNAK 🖤