01/01/2025
Hemos cerrado el año con una visita muy especial: el Colegio La Milagrosa de Laudio.
Que alguien nos considere un ejemplo o un motivo de visita siempre es un honor. Y lo es aún más cuando quienes vienen a conocernos representan el futuro de nuestra sociedad.
Hablamos de tecnología, láseres, nuevos métodos de fabricación aditiva, materiales, sistemas de grabado, corte e impresión, por supuesto. Pero también hablamos de Darwin, de especies y, sobre todo, de evolución y adaptación.
Prosperan aquellas especies que saben adaptarse, que logran ajustarse a su tiempo e influir en su entorno para mejorar sus condiciones de vida.
Nosotros mismos llevamos más de 30 años adaptándonos, aprendiendo de un entorno en constante cambio. Este aprendizaje es lo que nos ha mantenido con vida durante todo este tiempo.
Hoy vivimos una época en la que los cambios son cada vez más rápidos y profundos. Estamos inmersos en un momento que, probablemente, transformará nuestras vidas para siempre, comparable quizá a lo que fue la revolución industrial para la humanidad.
Pero aún no está todo escrito. La dirección de este cambio dependerá de cómo sepamos, o queramos, manejar las nuevas herramientas que ya están emergiendo. Dependerá de cómo nos adaptemos a ellas y del uso que decidamos darles.
Que en este 2025 sepamos, como individuos, adaptarnos a estos cambios, aprovecharlos de forma responsable y, como sociedad, cuidar de aquellos que puedan tener dificultades para hacerlo.
¡Feliz 2025 zoriontsua!