28/01/2025
EL OCASO DE RA Ra, el dios sol, envejecía. Su cuerpo, otrora dorado como el mediodía se curvaba bajo el peso de los milenios. Sus lágrimas formaban ríos al caer, y su saliva, al secarse, se convertía en escorpiones. Los humanos ya no le temían, y hasta los dioses cuchicheaban: "Ra debería ceder su trono". Pero el dios guardaba un secreto: su verdadero nombre, la fuente de su poder, escondido en lo más profundo de su corazón....
EL OCASO DE RA Ra, el dios sol, envejecía. Su cuerpo, otrora dorado como el mediodía se curvaba bajo el peso de los milenios. Sus lágrimas formaban ríos al caer, y su saliva, al secarse, se convert…