22/10/2022
Este verano empecé a ir a la tienda en bici. Encontré la motivación en varios sitios. He viajado y tomado aviones este año, y sentía que había contaminado mi parte, quería reducir mis emisiones de CO2. Además, con el trajín del verano, me era más difícil dedicarle tiempo a la actividad física, que me sienta muy bien. También me gusta el contacto con el medio, sentir el frío, el calor, el viento, el sol en la cara. Tengo la suerte de vivir en un pequeño paraíso de montaña, que está constantemente cambiando, por las estaciones, la gente que viene y va; y que es bellísimo de ver. Me apetecía experimentar ese cambio con todos mis sentidos. La bici fue la solución más útil que pude encontrar para mis desplazamientos. Es más rápida que mis patas.
Desde que empecé a ir en bici, he hecho más de 1300 kilómetros. He visto muchos animales, incluso unos jabalíes que me asustaron un poco una noche. Me ha llovido encima y me ha dado el sol. He visto el final del verano y el principio del otoño. Y me he ahorrado dinerito en gasolina :)