29/08/2016
De "Contracultura y desencanto", ensayo de Víctor Mercado, de próxima aparición en Libros En Su Tinta:
"Esta forma de civilización se presenta como un estadio civilizatorio casi perfecto en el que amplias facetas de la vida pueden ser racionalizadas gracias a la técnica, de la cual la tecnocracia es indisociable hasta el punto de que podría ser comparada con un gran aparato en el que los seres humanos son sólo piezas que deben encajar para que el todo funcione correctamente. Si algo fallara, si por ejemplo una de las partes quisiera hacer prevalecer por encima del todo su especificidad, la tecnocracia cuenta con importantes recursos para asimilarla y así ha llegado a convertirse en el totalitarismo más sofisticado, pues por un lado consigue que dominador y dominado sean incapaces de reconocerse en sus respectivos roles, mientras que por otro, para validar su visión del hombre objetivo sobre el subjetivo, requiere de muchos menos esfuerzos coercitivos que los antiguos Estados decimonónicos."