07/07/2022
Los nuevos residentes.
Esas flores de primavera que cada año nutren los hospitales universitarios son fáciles de reconocer: callados, manos pegadas al cuerpo, ojos muy abiertos como con constante sorpresa, solo la mascarilla esconde rasgos de “vaya emoción que tengo, por fín soy médico y de esto va en serio…”
Para ejercer en España hay una carrera de obstáculos: sacar una media de bachillerato de excelente, ser de los primeros en la selectividad, cursar 6 largos años de licenciatura y opositar, en función de cuya nota escoges especialidad y hospital en los que “solo” te quedan por delante 5 años más de(aunque algunos llo vivan como una penitencia necesaria),descubrimiento, aprendizaje, desarrollo personal y profesional.
La mayoría de estos recién llegados no saben nada y están dispuestos a todo: guardias interminables, ayuno intermitente (se come cuando se puede), sueldos mileuristas, broncas de todas direcciones, pero todo es compensado por culminar una vocación largamente trabajada.
Cualidades de un buen residente: curiosidad infinita , dinamismo, creatividad, paciencia, resistencia física y mental y sobre todo actitud y ganas de aprender.
Los adjuntos nos vemos reflejados en ellos porque nos acordamos de cuando lo éramos pero ese reflejo es también bidireccional ya que también somos un espejo en el que han de mirarse para aprender hábitos y valores laborales sanos, se motiven y se formen de la mejor manera posible.
Estas son nuestras rosas , ,os deseo lo mejor en estos años que vienen, que el quirófano no sea un premio, estudiad muchom visitad todos pacientes que podáis, pegaros como lapas a los adjuntos generosos y que más sepan.
Estos 5 años reireis y lloraréis a partes iguales, (a veces a la vez), conoceréis vuestras limitaciones, vivireis el final de un camino que acaba y disfrutareis el inicio de otro maravilloso que empieza, por todo ello enhorabuena por haber llegado hasta aquí y mucha suerte.