04/06/2021
Hay un par de cosas que generan alarma a cualquier persona que intente cerrar un trato : y ambas comienzan cuando la otra parte te dice así :
-" Haz lo que tu quieras, siéntete libre creándolo...(refiriéndose al producto o servicio prestado,).
-" No te preocupes por el costo, no va a haber problemas con pagarte...
A veces se cumplen las dos...de un golpe, y todo el "tablero de preocupaciones mentales" se llena de "lámparas rojas de emergencia prendidas", tal como sucede instantes antes, en el panel de instrumentos de los aviones condenados a estrellarse.
Y eso me sucedió en Cienfuegos, dos cuadras alejadas del Parque Martí, como quién va rumbo al Mar...alguien igual de impredecible y temperamental...pero bello al fin. Pensándolo bien, este detalle nos va a servir mucho en nuestra narración...
Caminábamos Yaimelys y yo por aquella calle, preparados para ofertar opciones, escuchar criterios y necesidades de aquel músico cienfueguero con el que previamente habíamos concertado una cita de trabajo. Ibamos con libretas, bocetos y los oídos en Modo : Escuchar con Atención.
Así ibamos...barajando variantes...cuando de repente una figura salió detrás de un árbol y nos saludó intempestivamente con efusión...Me quedé unos segundos detenido en el tiempo, ante aquel ser de cabello revuelto y ondas chorreantes, envuelto en una vaporosa camisa roja, pantalón negro y botines, que comenzó inmediatamente a hablar y gesticular sin parar.
Yo...pues no oía nada. Bueno oir sí ,lo que sucedía es que había perdido la capacidad de procesar información ante la cantidad de estímulos visuales, sonoros, olfativos (olía fuertemente a perfume, probablemente en un radio de 50 metros) que emitía aquel personaje hiperactivo.
Finalmente, mi Sistema Operativo se reinició y cuando fui a disponerme a reaccionar, el personaje se despidió apurado diciéndome : "Haz lo que quieras ,como quieras y no te preocupes cobra lo que tú digas y nos vamos...disculpa... tenemos que trabajar." Dicho esto, arrancó (mejor dicho : cargó bajo el brazo) con la persona que lo acompañaba y desapareció. Era el mediodía, había mucha luz y resplandor...pero yo, yo,...quedé en tinieblas.
De regreso a Santa Clara recordamos un único requisito que habia mencionado: "Quisiera que ambos instrumentos fuesen iguales, que hagan pareja, aludiendo el nombre del grupo"...
Tan atropellado comienzo , sin embargo tuvo un primer maravilloso clímax, cuando un buen día del mes de Marzo de 2008, una guitarra y un requinto fueron estrenados en el emblemático Club Cienfuegos por el carismático Dúo "De Mutuo acuerdo". Un día atrás, en nuestro taller, Luis había cerrado el trato como había anunciado, satisfecho, pero conmovido. Mientras el Lada que lo transportaba se alejaba, nunca dejó de mirar hacia nosotros con un rostro absorto.
Dias después me dijo: "Esta guitarra que me haz hecho, va a ser siempre tuya y mía. Es de los dos. Cuando los vi despidiéndome desde la puerta del Taller, mirando como me llevaba los instrumentos, me di cuenta que ustedes los sentían como hijos que confiaban a alguien".
Eso debutó en una gran amistad.
Para muchos Luis era un loco, tal como nos pareció a nosotros en un inicio. Pero era una falsa impresión. Luis y su familia nos cautivaron y fue así que visitamos diferentes lugares de La Perla del Sur, en infinitos encuentros. Compartimos juntos uno de sus aniversarios cerrados de matrimonio, estuvimos en pérdidas de familiares queridos y comimos juntos varias veces...Luis nos instruía, nos apasionaba con temas : compartimos películas, música, libros...
Cierta vez no nos alcanzó el día para concluir temas y nos sorprendió el amanecer...así que tuvimos que salir a buscar agua o refrescos al Cupet del Malecón...Todo un espectáculo aquellos individuos acarreando una caja de pomos por el Prado rompiendo el alba.
He dejado una anécdota para el final:
Cierta vez un compañero de trabajo de Luisito sufrió un infame robo que lo despojó de su instrumento musical...dejándolo en ese terrible estado que quizás sólo un músico pueda entender bien.
Rápidamente Luis me localizó y me pidió fabricara uno exacto al secuestrado. Todo esto de forma secreta. Su plan era sorprender al músico y regalárselo. Imagínenselo...Ser atacado por un ser vil en un área sensible...y mientras estás ahí derrumbado, tocan a tu puerta y aparece nuestro Luisito sosteniendo un flamante Requinto con su legendaria sonrisa. Sólo de leerlo a uno le saltan las lágrimas...
Puse manos a la obra...pero la persona a la que iba dedicada aquel gesto desapareció de nuestras escenas y...no quedó otro camino que archivarlo.
Casualmente Luisito atravesó en esos días por una etapa muy compleja, llena de riesgos y de un futuro incierto.
Pasó a ser él quién precisó ayuda. Y así fue, familia y amigos lo acompañaron en su dolorosa travesía...
Finalmente la tormenta amainó y cuando pensé que Luis dedicaría tiempo a reponerse emocionalmente...recibí una llamada suya.
"Hey Papi, ven con el instrumento para acá"...
No entendí para qué lo solicitaba, las manos a las que iba dedicado, habían tomado otros rumbos, lejos, lejos...
-"Mira, olvida eso"- le contesté- "No te sientas responsable por mi tiempo dedicado a fabricarlo". "Tú preocúpate por soltar el stress y relájate".
-"Noooooo, noooo, ven pa'cá que lo necesito"...dijo con tono imperativo.
-"Está bien".
Días después, el instrumento estuvo en su casa y con él apretado en la mano, pronunció algo q aunque pasaran los siglos, nunca olvidaré :
-"Quiero este Requinto. Es un Trofeo para mí. Un regalo que me hago a mi mismo, este instrumento expresa algo que necesito siempre recordar, es un Trofeo a la amistad. La amistad es un tesoro, te inspira, te hace vivir".
Fue un momento inmenso y solemne. Quedé sin palabras.
Luis quería plantar una especie de pequeño monumento con cuerdas a la memoria de todos sus amigos que nunca lo abandonaron, que nunca lo olvidaron y lo acompañaron en sus horas aciagas.
Hago este escrito por ustedes...por todos sus amigos...quizás no conozcan que él ha creado un Memorial Eterno a todos aquellos que le han concedido un pedazo de su alma.
Yaimelys y yo agradecemos a la Luthería por permitirnos conocer a ese "Embotinado Pelú" que nos hizo parte de su unida familia...
Y es que tú, Luis, eres el más cuerdo de todos los locos...y la única dimensión loca que portas es el tamaño de tu corazón...
2 abrazos a todos...