04/08/2025
Libélula Armenia cumplió 12 años 💙
En la entrada de la librería hemos estado cultivando una pequeña huerta que ha sido generosa porque la tierra lo es, y ha resultado comunitaria porque así debería ser todo lo inteligente y bello. También ha resultado una fuente inagotable de historias: muchas veces las y los transeúntes que van con la mirada hacia adelante o hacia abajo, se dejan sorprender por las formas guardadas en su memoria de una hoja de espinaca, de hierbabuena o de orénago, que les saca repentinamente de sus pensamientos y les atrapa la mirada, y entonces se les nota la sorpresa por lo que ven: buenas, dicen, cómo es que se llama esta, ¿no les da miedo que se las roben?, ¿me regala un piecito?, mi abuela nos hacía aquello con esta que es buenísima para esto. Y nosotros vamos respondiendo preguntas y anotando recetas e historias, y luego se van, muchas veces sin saber que la huerta es la entrada a otro lugar. Una vecina hace poco nos dijo que en cuánto le vendíamos un piecito de romero, le dijimos extrañados que obviamente en nada, que los piecitos se regalan, que así ha sido siempre, y nos miró sorpendida, como desarmada tras encontrar algo valioso que no podía comprar, algo valioso sin mayor costo que el agradecimiento. Quizá por eso insistió en pagar y nosotros en entregar. La vecina se fue con el romero y nosotros nos quedamos pensando en todo lo que revelaba su sorpresa.
Cumplimos doce años, bello número. Cada tanto nos sentamos a charlar y a pensar qué somos y para qué. En qué clase de librería nos hemos convertido, y qué queremos seguir siendo. Para qué esta empresa, esta insistencia. Y no sabemos a precisión las respuestas, pero como con la huerta, tenemos una certeza, nos queda agreder por sus frutos y sus ritmos. Agradecer a quienes han hecho y siguen haciendo de Libélula un hogar permanente en su memoria, a quienes nos ayudan a comprender, nos enseñan con sus historias, a quienes no imponen a las cosas su poder de compra, y no exigen y nos ayudan a no exigir ni levantar la voz, a quienes se comportan en este ecosistema con reciprocidad, y nos permiten entender nuestro lugar en este jardín de palabras que amamos tanto.
¡Gracias! 🌿