20/12/2025
El hombre que mira el celular mientras tiene la tele prendida
no siempre está distraído… muchas veces está cargando demasiado.
Es el que se queda callado para no discutir,
el que dice “estoy bien” aunque por dentro esté cansado.
El que aprendió que nadie pregunta cómo se siente
y que resolver solo es parte de ser hombre.
Es el que llega del trabajo y se sienta en silencio,
no por falta de amor, sino porque ya no le quedan fuerzas.
El que se preocupa por el dinero aunque no lo diga,
el que duerme con la cabeza llena de cuentas y responsabilidades.
Es el que quiere descansar, pero no sabe cómo hacerlo.
El que extraña, el que se siente solo aun estando acompañado.
El que pocas veces recibe un abrazo
y casi nunca un “gracias por todo lo que haces”.
No es indiferencia.
Es un hombre agotado emocionalmente,
uno de esos con los que muchos se van a identificar
porque aprendieron a aguantar… no a hablar