30/05/2026
Dos libros, dos formas de llevar la literatura al límite: uno desde el desborde absoluto, otro desde la conciencia del final.
📗 *Que pase lo peor*, de Antonio García Ángel: una novela que no se lee, se atraviesa. Aquí todo ocurre a la vez: humor, caos, amor, rabia y lucidez, en una prosa que fluye sin esfuerzo hasta que, de pronto, estalla. García Ángel construye un universo vibrante y delirante donde lo cotidiano se quiebra y deja ver otras capas de realidad. Una experiencia de lectura intensa, impredecible, que desarma cualquier expectativa.
📙 *La penúltima hora*, de Salman Rushdie: cuando la imaginación se enfrenta al límite. Tras rozar la muerte, Rushdie regresa con relatos atravesados por el tiempo, la memoria y la fragilidad. Entre India, Inglaterra y Estados Unidos, estos cuentos mezclan fantasmas, amor, violencia y reflexión en una prosa que mantiene su potencia, pero ahora cargada de urgencia y profundidad.
Dos apuestas distintas, pero igual de radicales: una celebra el exceso de estar vivos; la otra piensa lo que significa dejar de estarlo.