26/04/2026
Algunas imágenes de la presentación de “Ciruela verde” de Tania Villarroel Manfredi, con María Rosa Casanova, Vuelito de Pájaros, Eugenia Prado Bassi, PalabraEditorial.
“Hay algo en la infancia que no es del todo inocente. Algo que se fisura antes de tiempo, como un fruto que cae cuando aún no madura. Ciruela Verde se instala en ese borde. La infancia no como recuerdo, sino como superficie de inscripción: el cuerpo registra antes que el lenguaje una conciencia del peligro, el deseo, la pérdida. Ciruela Verde no reconstruye la infancia: la abre. Laura, personaje principal de la novela, encarna esa experiencia. Percibe que hay algo que no calza, que lo vivido no siempre será reconocido por otros, que incluso puede ser negado. Y en esa grieta se produce una forma de saber: no total, no ordenada, pero persistente. Una lucidez incómoda. Una manera de mirar que ya no puede deshacerse.
Este libro no resuelve esa tensión. La habita devolviéndonos al instante, casi imperceptible, donde ya no hay regreso posible.
Aquí crecer no es avanzar, es ser desplazada. Perder un lugar antes de haber construido otro. Ser empujada desde un mundo que parecía estable hacia otro donde todo se vuelve incierto, donde la familia, la norma, el deseo, la violencia: operan muchas veces sin mediación, en escenas aparentemente domésticas, cargadas de intensidad dejando marcas que no siempre encuentran relato. Nada permanece intacto. Como quedar, por momentos, a la intemperie. Y sin embargo, algo persiste: la imaginación, la posibilidad de narrar, de darle forma a lo vivido. Como si escribir fuera también una forma de sostenerse.
Y de sostener algo más.
En estos tiempos convulsos, Palabra Editorial sigue apostando por la literatura, la poesía y los libros, en su diversidad de géneros y experiencias, libros no como refugio, sino como espacio de intervención porque los libros siempre han estado ligados a las ideas y a las contingencias políticas. Necesitamos la escritura no solo para dejar huellas en el tiempo que habitamos, sino para disputar sentidos: pensar, conmovernos, imaginar y comprender otras realidades. Para abrir preguntas ahí donde lo dado se impone como único.
Se escribe, también, para sostener la letra.
Y desde ahí, sostener la vida.
Porque escribir —y leer— es insistir.
Insistir en que algo puede ser dicho.
Insistir en que no todo está cerrado.”
Eugenia Prado Bassi, abril 2026.