29/12/2025
Hace un tiempo, un amigo nos compró un disco, y subió esta foto a su perfil, nos etiquetó, la compartimos, y las reacciones/comentarios que tuvimos, fueron muchas y eso nos inspiró a hacer estás palabras.
La música no es solo un sonido de fondo, que entra por un oído y sale por el otro. Para muchos es un refugio, es identidad, es una bandera de lucha.
Cuando no encajamos en esta sociedad, nos da un lugar, algo con que identificarnos, cuando no tenemos voz, nos da voz, cuando lloramos, nos abraza.
El punk (como otros estilos de música) no es una moda, no es una polera que venden en una tienda retail, es cultura, es resistencia, es decir “acá estoy” en una sociedad que no te ve, que para ellos, solo eres un número más. Y es en nuestra juventud donde más se afloran estos sentimientos
Y pasan los años, cambian las prioridades, tenemos familia, tenemos que llevar comida a la casa, los ritmos de la vida te agotan, vivimos en un mundo poco empático, pero hay marcas que no se borran. Porque, a veces, crecer también significa volver a encontrarse con eso que te formó, y en este caso con la música, y en algo que puede ser tan significativo para ti, como tener en tus manos un CD, aquel que quizás cuando pequeño no pudiste tenerlo, por distintas razones de la vida, pero ahora vuelves a reencontrarte con eso que siempre te acompaño, pero ahora de una forma distinta.
No es nostalgia vacía, es memoria viva, es entender que aquello que nos sostuvo, sigue marcando quiénes somos.
La música que te salva una vez, te acompaña toda la vida, como dijo Fat Mike en una canción “Punk Rock Saved My Life”.
Los tkm 🫰🏼