24/06/2024
Hay momentos de la vida que se vuelven fundamentales y únicos, personas que se convierten en pilares de futuro, maestros...
Antonio Zurita se convirtió en uno de esos, formó parte de mi historia, me entregó su legado, hizo que asumiera el salto desde mi mismo... Se dice que estos seres de luz son capaces de alumbrar el camino de quién se cruza con ellos, dan sin egoismos, dejan en ti una huella eterna... ese fue Antonio...
En Vichuquén, en su escuela... viví algunos meses... imborrables en la memoria... allí entre maderas, lagos y bosques, entre canciones de Luis Le Bert, Spinetta, Tata Barahona... conocí a esta gran persona que al fin se convirtió en mi maestro de "carpintería laudera" como solía decirme, a fuerza de tolerancia nos hicimos amigos y compartimos las riquezas del alma.. de paso aprendí a contruir guitarras.. e hice de mi sueño una realidad, mi guitarra hecha, por mi y para mi, con mis propias manos...
Hoy dejó este plano, entre cuecas y llantos sentidos, como el que me abordó al ver su urna... entre cantos y apretones de manos, ojos tristes y corazones fatigados de pena, dejamos su cuerpo... más no no su recuerdo...
Me traigo tus sanos y emotivos consejos, tus motivadoras frases...Vamos con todo...!!! Me decías al inicio de las jornadas...
Mi más fresco recuerdo de Antonio, fue en el encuentro de artesanos del sonido en Maipú en mayo... guardaré las conversaciones de esos viajes desde y hacía tu taller... con los mejores consejos del oficio/vida que me compartiste..
Gracias querido Zuri por todo y tanto que aprendí de ti, amigo y colega...