04/12/2022
La vida es un regalo de Dios para todos nosotros.
Desde que inicia nuestra existencia en este mundo nos embarcamos en un tren, llamado vida
algunos nacemos en hogares, marcados por falta de recursos económicos, ausencia del padre o madre
maltratos físicos y muchos problemas que van dejando huellas en nuestra vida y destino.
En ese recorrido del tren hay muchas paradas o temporadas, donde pasamos momentos felices
o momentos de mucha tristeza o dolor ya se por la pérdida de un ser querido o separación, infidelidad, fracasos financieros, enfermedades físicas.
Temporadas largas que pareciera que nunca acabaran, donde perdemos toda fe y esperanza y sobre todo dudamos o nos enojamos con Dios viendo nuestro problema más grande que el mismo Dios, quien es el creador de todo y fabricante de nuestra vida.
Una parada o estación es diferente al destino, Dios en ocasiones usa esas estaciones o desiertos de dolor para poder cambiar algo que nos hace daño, donde esos rieles del tren es la palabra de Dios que nos lleva a un destino seguro, que es la vida eterna, mientras que nosotros estamos interesados en esta vida temporal
tal vez de 80 años a más, Dios está interesado en la vida eterna que no tiene fin.
Esa parada o estación mala no llego a tu vida para destruirte, llego para transfórmate para cambiarte para hacerte fuerte, y sobre todo para que entiendas que no depende de ti mismo
dependes de Dios, porque él quiere lo mejor para ti y para mí.
No sé en que estación estes atravesando en este momento probablemente en una buena o tal vez en una mala, pero lo que sí sé que todo va pasar el cielo y la tierra pasaran, pero la palabra de Dios nunca pasara.
Acepta a Jesús en tu corazón y tu vida empezara a cambiar y si ya eres creyente, vuelve al camino correcto, porque solo hay un camino para llegar a Dios, este es cristo Jesús. Amen