14/10/2016
El Conjuro
María Cristina Altobelli
Es probablemente el cuento el más antiguo de los géneros literarios. Naturalmente el hombre, aún antes de la invención de la escritura, ha buscado transmitir sus experiencias y sus emociones, provengan estas del plano de lo real o de lo imaginario.
Nacido de la oralidad, ha conservado de ella su carácter breve, contundente y persuasivo en el afán de atrapar o sostener la atención del receptor, y despertar en él una reacción emocional impactante; al decir de Julio Cortázar: como en el boxeo el cuento gana por knock out.
Estas condiciones han sido rigurosamente acatadas por la escritora Cristina Altobelli a la hora de elaborar el conjunto de los 27 cuentos que conforman su libro El Conjuro, titulo acertadamente elegido del primero de los relatos. La palabra “conjuro”, ligada al pensamiento mágico, genera per se un estado de tensión frente a los hechos ante los cuales resulta difícil, si no imposible, anticiparse desde la especulación racionalista.
Predominan en este libro, los cuentos de carácter fantástico: hay en la mayoría una ruptura en la trama, enmarcada dentro de una realidad cotidiana, imposible de explicar mediante las leyes naturales. Se produce un quiebre de la normalidad por irrupción de un acontecimiento extraordinario como en el cuento “A través de la línea”, entre otros, donde la protagonista que decide retomar una relación amorosa, habla con una persona que ya estaba mu**ta.
El choque entre los hechos verosímiles y los elementos fantásticos produce un grado de tensión mayor por la vacilación entre una explicación lógica y una explicación mágica de la historia narrada. En el cuento “El Conjuro”, la protagonista recurre a la hechicera para atraer al amado en cuerpo presente. ¿Es real su regreso?, acabara preguntándose el lector.
El sentimiento de incertidumbre y de ansiedad generado en la imposibilidad de anticipar el final hace que, en el caso de estas narraciones, la tensión se mantenga en un estado de alerta permanente, aún en los relatos de marcado realismo como “bajo el vuelo del sombrero” o “Doñita”, en los que la exclusión social, la miseria, la orfandad, la delincuencia, entre otros flagelos de la sociedad contemporánea sean los protagonistas. María Eugenia Carante