26/10/2024
Este fresco me encanta y está expuesto, junto a muchísimos otros de su estilo y época, en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, uno de los museos de arqueología más imoprtantes del mundo.
Debido a un error en la interpretación de un letrero que se ubicaba en la entrada a la casa donde se encontró este fresco, durante mucho tiempo fue conocido como “Retrato de Paquio Próculo y su mujer”, lo que, tiempo después se descubrió que eso era incorrecto.
En realidad se trataba de un retrato de Terentius Neo, panadero de la ciudad de Pompeya y de su esposa, de la cual no sabemos su nombre. La confusión se aclaró cuando se pudo comprobar que el letrero con el nombre de Paquio Próculo era en realidad un reclamo publicitario de parte de este individuo para ser elegido como funcionario de la ciudad.
Terentius debió ser un personaje de relativo rango social, ya que su panadería se encontraba en la llamada “Vía de la abundancia”, una calle bastante importante en el corazón de Pompeya. No siendo noble, su estatus se verificaba dentro de la burguesía comercial y artesanal, de la cual debió ser tal vez directivo gremial, o detentar un cargo similar. El mismo hecho de haber encargado su retrato junto a su mujer es una señal de su posición, así como portar una toga y llevar en la mano un rotulus, que es un rollo de papiro; esto señala que poseía un cargo público.
Su mujer, que porta también una elegante toga, lleva en la mano derecha un estilo, que era un instrumento para escribir y en la mano izquierda una tabla de cera, en la que se hacían anotaciones con el estilo. Esto se ha interpretado como evidencia de que ella se encargaba de anotar lo que se vendía en la panadería y de la compra de los insumos.