06/06/2026
(…) Un recuerdo muy antiguo. Lo primero que escribo en mi vida es mi nombre de varón. Aprendo una pequeña parte de mí. Estoy sentada en la falda de mi papá, tengo una caja de lápices de colores, un cuaderno Gloria de color anaranjado y mi papá toma mi puño y me enseña a usar el lápiz. También lo ha hecho con los cubiertos y con los vasos. Me enseña a agarrar correctamente las cosas. Una vez que aprendo a escribir las vocales y hago los primeros garabatos sobre las hojas, redobla la apuesta y me enseña a escribir mi nombre: mi primer nombre, Cristian Omar Sosa Villada. Y luego todo el abecedario y luego los números, del uno al diez. Tiene un método preciso, letra por letra, en cursiva y en imprenta. Esta comunicación nuestra es lo que viene a confirmar, luego de tanta separación y distancia, que algo nos unió en ese momento y nos hizo felices a ambos: enseñarme a escribir.
Este período de aprendizaje junto a mi papá es lo que me dice «no siempre hubo guerra entre ustedes». Hubo amor. Nos reímos juntos.
Enseñarme a escribir es el gesto de amor que mi papá tiene para mí (…)
EL VIAJE INÚTIL
CAMILA SOSA VILLADA
Tusquets editores
El perro verde 🐾💚
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