02/05/2024
En estos tiempos en los que nuestra subsistencia se ve amenazada, donde nuestro ocio esta vulnerado y nuestra salud mental está constantemente puesta en jaque, pensarnos en nuestro tiempo libre se vuelve fundamental. No por nada una de las principales reivindicaciones obreras, que termina con consecuencias nefastas para agitadores anarquistas, se relacionaba con tener 8 horas para trabajar, 8 horas para recuperarse y 8 HORAS PARA VIVIR.
Salirse de las lógicas productivas del sistema y priorizar nuestros deseos y pensamientos es un acto de rebeldia. Es por esto que la lectura se vuelve un lugar especial, tanto como refugio, lugar de resistencia o como trinchera. Pero no me refiero la lectura pensada como un placer individual, sino como algo colectivo, algo que nos permite la sociabilidad y la organización.
En tiempos de capitalismo salvaje reivindicamos más que nunca nuestra necesidad al ocio. Pero también nuestra necesidad a protestar, movilizarnos, discutir y asamblear en donde querramos. La organización desde abajo es nuestra herramienta para enfrentar a este (y todos los) gobierno(s), junto con sus aliados empresariales y políticos.
NO PASARAN SOBRE NOSOTRXS NI NUESTRAS CONQUISTAS.
1° de Mayo de, por y para lxs trabajadorxs del mundo