La vida útil de una lámpara LED es de hasta 30 veces más que la de una lámpara incandescente, 25 veces más que la de un halógeno, 30 veces más que la de un tubo fluorescente y 3 veces más que la de una lámpara de bajo consumo. La mayoría de las lámparas LED de interiores tienen una vida media 30.000/50.000 horas. Por tanto, habrá comprado hasta 25 halógenos convencionales antes de sustituir una LE
D equivalente. Las luminarias LED ofrecen un gran número de ventajas:
-Posibilidad de diseños extremadamente pequeños.
-Larga vida útil.
-Muy bajo consumo de energía con elevada eficacia luminosa.
-Costes de mantenimiento extremadamente bajos. Además, contamos con luminarias convencionales y variadas marcas de los productos para que el cliente tenga un mayor acceso a los diversos precios.