Con la llegada de mi bebé hubo muchos cambios en mi vida, y también en el aspecto laboral. Sentí que era el momento de poder armar algo que estuviera siempre relacionado con lo que estudié, Ciencias de la educación. En estos años con mi hija empecé a descubrir el mundo de la literatura infantil, italiana, argentina y española. Contemporáneamente abrí un espacio de estimulación infantil en italiano
en la Dante Alighieri de Ramos Mejia y otro personal en Ituzaingo, donde los libros son los principales protagonistas. De a poco los más variados cuentos entraron a formar parte de mi vida, y todas las investigaciones que hice y sobretodo las emociones que siempre siento cuando leo con mi hija un nuevo libro, me llevaron a decidir de compartirlas creando un espacio de venta donde los libros para nosotros adultos signifiquen seguir cultivando nuestro niño interior y para los niños aprender, imaginar y divertirse con las personas que más quieren.