22/03/2014
El paranoico suele ser convincente, incluso carismático. En él no se reconoce el delirio de una manera inmediata. Incapaz de una mirada interior, parte de la certeza granítica de que todo mal debe ser atribuido a los demás. Su lógica secreta avanza invirtiendo las causas, sin perder una apariencia de racionalidad. En Paranoia. La locura que hace la historia, Luigi Zoja presenta un cautivante e innovador estudio de la paranoia colectiva, hasta ahora tierra de nadie entre la psiquiatría y la historia, con un enfoque multidisciplinario. Reconstruye la dinámica, la perversidad y la fascinación de este mal y da cuenta de su absurdo, así como también de su poder de contagio psíquico pandémico. Transforma nuestra forma de ver acontecimientos que creíamos conocer y nos permite comprender de qué modo algunos paranoicos, como Hi**er o Stalin, alcanzaron el éxito por su capacidad de despertar la paranoia dormida en los hombres comunes y corrientes, aquellos que piden a viva voz en medio de la multitud la muerte de una minoría luego de haber ayudado a su hijo a hacer las tareas escolares. ¿Horrores del pasado? La luz de la conciencia, nos recuerda Zoja, nunca es total ni definitiva. La paranoia puede afirmar todavía, con todo derecho: "La historia soy yo".