11/08/2026
Desde la neurociencia, hablamos de trauma cuando una experiencia supera, en ese momento, la capacidad que tiene nuestro sistema nervioso para procesarla y mantenernos en sensación de seguridad.
Puede surgir después de un abuso, abandono, violencia, una pérdida, un accidente, una humillación… o incluso de experiencias repetidas que hicieron que tu cerebro aprendiera: “el mundo no es seguro”. 💭
Y aunque el acontecimiento haya terminado, nuestro sistema nervioso puede continuar reaccionando como si el peligro siguiera presente. 🚨
Por eso, un trauma puede dejar huellas como:
🔹 Ansiedad o hipervigilancia
🔹 Miedo al abandono
🔹 Dificultad para confiar
🔹 Necesidad de control
🔹 Evitación de determinadas situaciones
🔹 Dificultad para conectar con las emociones
🔹 Repetición de relaciones que nos hacen daño
Sanar no consiste en borrar lo ocurrido ni en hacer como si nunca hubiera pasado. Consiste en ayudar al cerebro y al sistema nervioso a procesar esa experiencia y aprender que el peligro ya pasó. 🌱
La terapia puede ayudarte a identificar patrones, comprender tus respuestas emocionales, desarrollar recursos de regulación y construir nuevas formas de relacionarte contigo y con los demás. 🤍
Fuente del video: Dr. Richard Schwartz, creador de Internal Family Systems (IFS).