Eriza tiene el deseo de funcionar como un multiverso expresivo. Eriza, se mueve en la noche, rechaza, innova y curiosea; pero también, respira, percibe y en el camino intenta generar nuevos afecto, lazos o formas otras de acompañar (nos). Nosotrxs -para quienes también hace tiempo dejo de tener importancia decir yo- no sabemos mucho de ellx, porque cambia constantemente. No tenemos una idea justa
de ellx, sino justo la idea. Ellx/nosotrxs/Eriza es feminista, antifascista y nunca, pero nunca, gorra. Si cada libro mientras está cerrado es simplemente geometría, un volumen, una cosa entre las cosas; Eriza, espera a lxs lectorxs para consumar el hecho estético, pero no para reflexionar sobre la belleza o el arte, sino, porque el arte tiene esa potencia falsificadora que es capaz de hacerle frente a lo verdadero, uniendo mentira y conocimiento, mientras se aleja al galope de todo pensar lógico. Eriza, desea que sus libros hagan maquina con otros libros/librxs, con fotos, con música, con películas, con el mundo y con la vida. Eriza, mantiene los ojos ciegos, bien abiertos, es collage, es sampler, florece en medio de la ciudad y de la cuadricula como fuga. Eriza, aun respira, siente, late, vibra, es compañerx y sueña… se crea y (re)crea. Eriza es la constitución de una vida de a dos como una obra de arte, la expresión ética de una singularidad afectiva-amorosa.