31/05/2023
• el limonero del abuelo • nro. 60
"Mi abuelo llegó a Argentina desde Galicia a sus 17 años. De oficio carpintero, su máximo anhelo al llegar al país era tener su pedacito de tierra, su casa, su huerta.
Así fue que con mucho esfuerzo pudo tener cumplido ese sueño, que después disfrutamos nosotros, sus nietos.
La casa era muy chiquita. Adelante, espacio para todo tipo de flores. Los rosales se destacaban por sobre las otras. Se divertía haciendo injertos, inventando colores de rosas mezclándolas. Su aroma, inconfundible, jamás volví a oler una rosa con tanto aroma.
Después la casa, y luego un terreno muy amplio para todo tipo de árboles frutales y huertas con tomates, lechugas, zapallos, papas, aromáticas, frutillas, cerezas, pomelos, mandarinas, granadas, ciruelas…. Y mis favoritos, los limones.
El aroma del limonero en flor, la superioridad estética del color amarillo del fruto y el contraste de hojas verdes, sigue siendo al día de hoy una imagen que me llena de paz.
Manolito comía los limones como si fueran duraznos, con cáscaras y a mordiscones.
“Es que los comprados no tienen este sabor” me decía.
Hasta mis veintilargos, jamás supe cuál era el sabor de un limón que no fuera arrancado de la casa de mis abuelos.
El tiempo compartido, las anécdotas de España, su amor por la tierra (metaforica y literal), su forma primaria de darnos amor a través de la comida, son recuerdos imborrables.
La memoria logra traerlos al presente cuando vuelvo a tener un limón entre las manos y lo huelo, reconociendo instantáneamente que no es uno comprado, sino la ofrenda que amigos y conocidos me hacen cada vez que me ven. Saben el valor que tienen para mi, y amo ese detalle de aquellos que me quieren.
Volver con la mente a esos destellos de una infancia simple y sin lujos pero que tan feliz nos hicieron, es un privilegio que sólo tenemos los que hemos sido amados con tanta ternura por nuestros abuelos."
Candela, la nieta de Manolito.
Gracias Candela por compartir esta historia tan hermosa conmigo, fue un placer enorme poder hacer este limonero tan especial para vos ❤️.
Qué vivan las historias con abuelos.
Quién se anima a contar su historia?
Con amor,
Andre.