15/08/2026
Una vez más asistimos a cómo los medios de comunicación invisibilizan la realidad de la violencia vial que sufre el colectivo ciclista en las carreteras.
Nuestro más sentido pésame a la familia, compañeros y amigos de Finlay Tarling.
Ayer ocurrió una tragedia indescriptible en la Volta a Portugal: la muerte de Finlay Tarling, un joven ciclista de 19 años. Sin embargo, la gran mayoría de las titulares prefieren hablar de "un trágico accidente" o de "un choque".
Llamemos a las cosas por su nombre: no es un accidente cuando un conductor decide conscientemente saltarse el corte de tráfico de una prueba deportiva e invadir la carretera en sentido contrario.
Cuando se denomina "accidente" a lo que es el resultado directo de una negligencia grave, una imprudencia deliberada y un desprecio absoluto por las normas y por la vida humana, los medios cometen una profunda irresponsabilidad:
Desviante de la responsabilidad: Diluye la culpa del infractor y transforma un delito vial en una fatalidad inevitable.
Perpetúa la impunidad: Tratar estas conductas como meros "despistes" o "infortunios" envía el mensaje de que saltarse las normas en la carretera no tiene consecuencias reales.
Invisibiliza la vulnerabilidad del ciclista: Normaliza que circular en bicicleta conlleva asumir el riesgo de ser arrollado, cuando el verdadero peligro no es la bicicleta, sino la temeridad al volante.
Ninguna organización ni despliegue de seguridad puede evitar al 100% que alguien decida pasarse las normas por el forro. La responsabilidad es de quien conduce de manera irresponsable. Basta ya de maquillar la violencia vial en las noticias. Basta de normalizar la impunidad. Exigimos rigor periodístico, respeto por las víctimas y que se califique cada hecho con la gravedad que merece.
Normalización del riesgo: Se ha instalado en la sociedad la idea implícita de que la carretera es un entorno inherentemente peligroso donde las imprudencias son "gajes del oficio" o fatalidades inevitables, en lugar de conductas delictivas o conductas de alto riesgo evitables.
El sesgo del lenguaje ("accidentalización"): Tratar como "accidente" lo que en realidad es el resultado directo de una negligencia grave o una infracción deliberada diluye la percepción del delito. Esto genera un efecto de minimización social: si todo es un "accidente", nadie es plenamente responsable.
Percepción de impunidad: Cuando el incumplimiento de las normas de tráfico —como invadir un carril cortado o no respetar las distancias de seguridad— se percibe como una falta menor y no como un atentado contra la vida de las personas, la falta de respeto deja de ser una excepción para convertirse en una conducta recurrente.
El debate de fondo es cómo pasar de un modelo que justifica estas situaciones como inevitables a uno que califique y castigue la imprudencia grave con la contundencia que exige poner en riesgo la vida de los demás.
Finlay Tarling falleció luego de un accidente en una competición a contrarreloj. El evento fue suspendido y el presidente de Portugal emitió un comunicado para expresar sus condolencias